Las persecuciones policiales en las calles de Brasil, y especialmente de Río de Janeiro, son algo bastante común para la policía de ese país.
En el video se aprecia a un motociclista que escapaba por una calle y era esperado por personal uniformado en una esquina. A su paso no se aplicaron elementos tecnológicos, ni los protocoles más especializados, sino que el oficial no encontró nada mejor que darle una patada al supuesto delincuente.
La consecuencia era lógica, el motociclista pierde el control y terminó por el suelo a varios metros.
