Ahora las mujeres no se pueden permitir quedar en casa un par de días al mes, como se hacía antiguamente cuando llegaba la menstruación.

Los tiempos han cambiado y no hay porque dejar de sacar tu bici para quedarte en casa. En las últimas décadas los científicos han visto que las mujeres activas suelen tener menos molestias, dolores menstruales y cambios de humor a lo largo del ciclo menstrual. El deporte ha pasado de ser un tabú a convertirse en la mejor medicina para que una mujer pueda tener una regla sana y normal.

Lo que preocupa a las deportistas es cómo la menstruación afecta al rendimiento físico, y en este caso, al rendimiento en la bicicleta. Cada vez hay más estudios que demuestran que no afecta en absoluto. Muchas mujeres que compiten a alto nivel no experimentan cambios entrenando, les afecta más una mala noche de sueño que un día de regla. Los expertos dicen que:

Los primeros días de la menstruación son perfectos para entrenar la velocidad: porque los estrógenos están en su punto más bajo y favorecen los entrenamientos cortos e intensos como series y cambios de ritmo.

Los días de la ovulación es cuando los estrógenos están en su pico máximo: cuidado, porque aparte de que son los días en que puedes quedar embarazada, también eres más propensa a lesionarte por la hiperlaxitud de los ligamentos (mayor flexibilidad derivada de la acción de los estrogenos).

Los días antes de la regla son los más recomendables para las salidas largas: a ritmo medio para mejorar la resistencia, además el “subidón” de endorfinas que te da salir en bici te ayuda a contrarrestar los efectos negativos del síndrome premenstrual y el pico de progesterona que suelen producir retención de líquido, ganancia de peso y sentimientos de tristeza o de mal humor.

¿Y entonces? Planificá tus entrenamientos y saldrás ganando con tus hormonas.