Jorge “Roña” Castro construyó su leyenda con una de las victorias más impactantes del boxeo argentino. El excampeón mundial murió este miércoles a los 59 años, pero su nocaut ante el estadounidense John David Jackson, en diciembre de 1994, permanece entre las grandes hazañas del deporte.

La noticia de su fallecimiento reavivó el recuerdo de aquella pelea disputada en Monterrey, México, cuando Castro parecía condenado a perder el título mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Sin embargo, una combinación de resistencia, potencia y oportunidad le permitió cambiar el destino del combate en el noveno asalto.

La pelea que puso a prueba a Castro

Castro había alcanzado la cima del boxeo mundial el 12 de agosto de 1994, cuando venció a Reggie Johnson en Buenos Aires y se consagró campeón mediano de la AMB.

Cuatro meses después, el argentino tuvo que defender el cinturón frente a Jackson, un boxeador estadounidense que dominó buena parte del enfrentamiento del 10 de diciembre de ese año.

El panorama era complicado para el santacruceño. Su rival conectaba con claridad, Castro recibía un castigo importante y sus dos ojos estaban inflamados. En las tarjetas, la pelea parecía inclinarse a favor de Jackson.

Todo indicaba que el argentino perdería el título. Pero todavía tenía una oportunidad.

El nocaut a John David Jackson

En el noveno round llegó el momento que transformó aquella pelea en una de las más recordadas del boxeo mundial.

Cuando parecía estar contra las cuerdas, Castro encontró el espacio para conectar una potente mano izquierda al mentón de Jackson. El estadounidense cayó a la lona y el combate dio un giro inesperado.

El argentino fue por más y provocó otras dos caídas de su adversario. Finalmente, el árbitro detuvo la pelea y decretó el triunfo de Castro por nocaut técnico, en una remontada que dejó una huella imborrable en el deporte argentino.

En pocos segundos, el santacruceño pasó de estar al borde de perder la corona a defenderla con una victoria que trascendió generaciones.

“La mano de Dios”, el golpe que inmortalizó a Castro

El propio Castro bautizó aquel golpe como “La mano de Dios”, en referencia a Diego Maradona y a otra de las expresiones que marcaron la historia del deporte argentino.

La repercusión del combate también llegó al ámbito internacional. La revista especializada The Ring distinguió la pelea como la mejor del año, y el noveno asalto quedó especialmente recordado por el desenlace que cambió el rumbo del enfrentamiento.

Más de tres décadas después, el nocaut ante Jackson sigue apareciendo entre las imágenes más emblemáticas de la carrera de Castro y de las grandes remontadas del boxeo.