Modesta Reboredo.

Modesta Reboredo es mendocina, realizó estudios universitarios y egresó con el título de Profesora de Artes Visuales con especialidad en Pintura de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).

El Sol entrevistó a la artista en el Museo Carlos Alonso, Mansión Stoppel, donde está exponiendo sus nuevas obras, curadas por Juan Justo, y conversó sobre la intención, temática y lo expresado en esta puesta.

La muestra puede visitarse en Emilio Civit 348, Ciudad de Mendoza, de martes a domingos y feriados de 9 a 20.

Cuida bien su cuerpo es una obra de Modesta Reboredo.

Recorrido y explicación

En palabras de la autora, las obras expuestas datan de 2002 a 2023.

Comienza con Cuida bien su cuerpo: es un niño con una joya en una mano, que es un fruto: la comida. El título hace referencia a Todas las hojas son del viento, de Luis Alberto Spinetta, del álbum Artaud.

Modesta Reboredo expuso obras que datan de 2002 a 2023.

El niño es acompañado por tres dioses egipcios: Bastet, (la fertilidad, entre otras), Anubis (el guardián de las tumbas: y Toth (la sabiduría, el conocimiento). Se pasa por mitos y leyendas, de lo sobrenatural a lo terrenal.

Las obras de Modesta Reboredo se pueden visitar en Museo Carlos Alonso, Mansión Stoppel.

Otra obra representa la leyenda irlandesa del ciervo blanco (quien lo veía lograba la inmortalidad). En otra, Aracne –según la mitología grecorromana–, quien tejía muy bien, provocó a la diosa Atenea al decir que ella era mejor en ese oficio. La diosa de la sabiduría la retó por semejante acto y Aracne quiso suicidarse. Atenea le perdonó la vida pero la convirtió en una araña.

En Ancestral –que no es un mito–, Modesta evoca a una serpiente (puede ser la del Paraíso). En San Jorge y el Dragón (recreación a partir de una vitrola hallada), más otros objetos, se hace referencia al dragón que se comía a las doncellas y, cuando el mítico animal está por matar a la hija del rey, san Jorge intercede para evitar el macabro acto.

Obras de Modesta.

Regresando a la tierra, un cuadro pensado en Francisca –hija de Modesta, La sortijafue motivado porque la autora, en un momento dado, estaba restaurando un caballito de madera, como de calesita, hasta que la autora adquirió uno. El cuadro está trabajado sobre papel tapiz art déco, el cual está intervenido.

Las obras se pueden visitar en el Museo Carlos Alonso, Mansión Stoppel.

En la obra El libro de horas de mi padre hay un juego espacial con collage, telas y papeles.

Las obras aparecen colgados, como volando, cual historieta.

Continúa el recorrido con Los trajes de poder, inspirados en los ropajes de los sultanes, que la autora vio en su viaje a Turquía. Las obras aparecen colgados, como volando, cual historieta.

Hay una serie de pectorales llamada Hierofante, que evoca la trasmigración. Modesta imaginó a una chamana en una iniciación portando estos objetos, también relacionados con los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire.

En el cuadro Cuida a los niños, se plantea una situación tranquila para los infantes y, no obstante, de alerta para cuidarlos de cualquier amenaza.

La serie de exvotos, pintados sobre metal, es autorreferencial. Allí, Modesta, pintó sus agradecimientos y deseos; se retrató vestida de novia (aunque nunca se casó por la iglesia). Aparecen su casa, su hijo, Juan; su hija, Francisca y un ángel de la guarda para su protección.

Una obra tiene de protagonista el columpio de Modesta de cuando era una niña.

Respecto del mobiliario, una obra tiene de protagonista el columpio de Modesta de cuando era una niña. El objeto aparece dañado por el tiempo y coloreado para mostrarlo en el presente. Juan y Francisco se mecieron en él y, al momento de preparar la muestra, el columpio seguía colgado en un árbol. La obra Juan con Luna, muestra al niño en su juego.

Aparecen sillones, un gato y un objeto llamado Cuida bien su mente –otra referencia a Spinetta–, que aboga por el cuidado de los menores.

La artista hace referencia a Spinetta.

Sobre el cierre del recorrido aparece la mujer Fuego –que juega con la idea de La maja desnuda–; la mujer Agua y la mujer Aire.

Su arte aboga por el cuidado de los menores.

La serie de corazones, de 2011, fue en su momento un homenaje a su ex esposo, el músico Sergio Embrioni (Alcohol Etílico, Los Enanitos Verdes). Los órganos representan distintos estados del alma y parten de un corazón realizado por una abuela de Modesta, en forma de relicario.

Cierra la muestra Francisca con barrilete.

La exposición, ecléctica en su manifestación, se comprende totalmente mediante el relato de la artista, y el observador saldrá conociendo más de ella que si hubiera leído una biografía autorizada.

Puede visitarse hasta el 10 de marzo en el Museo Carlos Alonso, Mansión Stoppel.

Dirección: Emilio Civit 348., Ciudad.

Mansión Stoppel.

Datos útiles

Modesta Reboredo es mendocina, realizó estudios universitarios y egresó con el título de Profesora de Artes Visuales con especialidad en Pintura de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). También cursó allí el Taller de Escultura, que le posibilitó hacer su primer viaje de estudios al norte argentino, Bolivia y Perú.

Está especializada en Conservación y Restauración de Pintura de Caballete (Cencrem) en el Convento Santa Catalina, La Habana (Cuba).

Modesta Reboredo.

Obtuvo el Posgrado en Conservación y Prevención de Patrimonio (UNC).

Fue asistente personal de la decoradora Maga Correas, labor que influyó notablemente en sus percepciones culturales.

En 2019 realizó una residencia en Kolhalle-Colonia, Alemania.

Sus indagaciones textiles comenzaron de la mano de Nora Correas, con quien cursó talleres de Escultura blanda y Tapicería contemporánea.

Expone activamente en colectivos artísticos y muestras grupales e individuales en Mendoza y Buenos Aires, en salones provinciales y nacionales y en el extranjeros.

A lo largo de su carrera obtuvo premios y distinciones, además de participar como jurado, curadora, montajista, ilustradora, diseño y realización de utilería, escenografía y vestuario.

Formó parte en sus inicios del elenco de danza-teatro Grupo Zona.

Diseño y realizó la utilería y el vestuario en diversas oportunidades tanto en compañías de teatro y en fiestas nacionales de la Vendimia.

Desarrolló talleres de pintura, grabado, restauración y escultura.

Dirigió y ejecutó la consolidación y restauración de las pinturas decorativas del Templo de la Merced (2010-2015).

El Consulado de Italia (Buenos Aires) adquirió su obra Junne, escultura blanda (2021), realizada en homenaje a los cien años de la muerte de Amadeo Modigliani.

Sus trabajos forman parte de colecciones privadas de Mendoza, Buenos Aires y el exterior.

Actualmente trabaja en su taller.

El Susurro de las Cosas

Es una muestra de objetos, arte textil, pinturas e instalaciones.

Algunos trabajos son inéditos (2023) y otros, creados en años anteriores.

Cada uno de ellos fue elegido para representar el mundo que habito y me habita, mi casa-taller-jardín y objetos amados, de procedencia familiar o adquiridos.

La propuesta es dar a conocer esa retroalimentación que se produce entre el entorno, las ideas, la obra y lo que provoca.

Será por eso que lo presentado y puesto a consideración nos sugieren dicotomías entre lo sagrado y lo profano, lo sutil y lo brutal o, simplemente, el interior y el exterior. Que, en realidad, forman ambos extremos de una misma cosa.

En esta ocasión se presentarán obras de mi autoría y también mobiliario y objetos decorativos particulares que dialogan con la obra.

Texto del curador Juan Justo

Recortar a modo de porciones un hábitat y, con ello, fragmentarlo e indagar sus partes es un modo de abarcar lo que, a veces, podría ser inconmensurable.

Luego indagar y reflexionar sobre las posibles vinculaciones o hilos que entretejen a una pintura con un adorno familiar, una tela bordada y los modos de posar sobre un mueble.

Estas son escenas posibles en el diario devenir de una casa, un hogar y un taller que habitan en las prácticas de Modesta Reboredo.

En este método de una arqueología de la organización, la instancia de la grupalidad funciona como un sistema que evidencia una lógica de lo cotidiano, de lo espontáneo o de lo invisible.

Mirar, reflexionar, construir y percibir es parte de la sistematización que se halla en esta propuesta expográfica. Los planteos por antítesis han sido una caja de resonancia plausible para dialogar de modo intenso en la atmósfera Reboredo.

Los agrupamientos evidenciados en instalaciones que integran diferentes lenguajes visuales junto a mobiliarios y adornos de hogar funcionan en el espectro de los elementos de una naturaleza mitificada o también en una propia mitología, en las divinidades terrenas o en mujeres con sus trajes de empoderamiento.

En esta cosmología, la niñez y las prácticas del cuidado son objetos para la expresión de una sensibilidad preocupada en el contexto actual, y así se va cerrando una posibilidad de decir con las dualidades de lo sutil y lo brutal, lo sagrado y lo profano, lo exterior y lo interior.

El vacío y la sintaxis para llenar un espacio es también parte de este ecosistema co-creado entre artista y curador con la lógica de instalaciones que se basan en agrupamientos, ordenamientos y ensambles con objetos, pinturas, textiles y muñecos junto a mobiliario y adornos de hogar.

Llenar, ocupar, distribuir son conceptos que a modo de método proponemos en esta sala para hallar una intersección como susurro.

La producción visual de Modesta Reboredo excede a un lenguaje en sí mismo, podríamos decir que es una cosmovisión de lo abundante, de esta manera se puede asumir que su repertorio visual vence a los límites para emerger en otra cosa y así nos remite a configuraciones reconocibles de mundos anteriores.

Borda, pega, ensambla, pinta, clava, encastra y en toda su intensión une, une al metal con los hilos, al plástico con el vidrio, pero también une a los tiempos con los relatos, a las formas con los sentidos y desde la diversidad matérica es creadora de un ambiente para el teatro de las melancolías que con sus personajes, escenografías y guiones ella se escapa por la tangente para una novedad y cita a otros tiempos que connota amores.

Modesta, en su obrar de imágenes transita, pero en tramas de costuras que a veces se deshilachan y otras veces se robustecen, en esta dialéctica entonces genera una red de contención y de sensación para situarse en lo terrenal y desde ahí emerger al plano de la sensorialidad y sensualidad para configurar poesía.

Eduardo Saldeña (eduardo.saldena@elsol.com.ar)