Foto: El Sol.

La semana pasada se celebró el Día de la Maestra Jardinera, fecha establecida en honor a Rosario Vera Peñaloza. Esta semana, nuevamente, las mujeres marcharon en la convocatoria de Ni una Menos. Esos dos hechos, aparentemente inconexos, forman parte de una misma realidad: la postergación e invisibilización de las mujeres. ¿Qué sabemos de Rosario Vera Peñaloza, Juana Manso o Custodia Zuloaga (la primera maestra jardinera de Mendoza)? ¿Dónde y cuándo nos enseñaron sobre sus batallas y dificultades en el camino de fundar un espacio de educación para la infancia argentina?

Vanesa Rodríguez es profesora de Nivel Inicial. Tiene un postítulo en Pedagogía de la lectura literaria con orientación en literatura infantil y juvenil y está estudiando la Especialización Docente de Nivel Superior en Prácticas Educativas del Nivel Inicial en el contexto actual , en el Instituto de Educación Superior Normal Tomás Godoy Cruz. Actualmente, trabaja como coordinadora de nivel inicial en la escuela Dr. Max Nordau.

Incansable lectora y apasionada por su vocación, ha realizado una investigación sobre las mujeres que se desempeñan en Nivel Inicial. En ella recorre la labor de las pioneras, mujeres de las que poco sabemos, pero que, sin embargo, fueron quienes se pusieron al hombro la educación de los argentinos.

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Dice sobre ellas Rodríguez en su texto: “El papel crucial que desempeñaron al guiar los destinos de la educación preescolar o jardín de infantes en el país, se ha disgregado en una historia que escribió sus nombres en letra pequeña, como la letra que encontramos
en los contratos, que nadie lee y que, sin embargo, suele ser la más importante.
Irónicamente, todas las docentes conocemos al padre del aula, sabemos de
memoria su himno emblemático, lo entonamos cada 11 de septiembre, creyendo que
se reconoce en esos versos nuestra labor. Sabemos dónde nació, su nombre
completo, quién era su madre, algunas aproximaciones a sus ideas, y hasta el tipo
de árbol que tenía en el patio de su casa. Pero poco y nada sabemos de la “madre
del aula” o “madre de la patria”, que no tiene ni canción ni día conmemorativo”
.

En tu investigación contás una anécdota sobre el día que recibiste tu título…

Sí, porque en mi título dice “profesor” de Nivel Inicial. No sé si existen hombres en este nivel y, si los hay, son los menos, los “maestros jardineros”. Eso siempre me quedó resonando. Eso, y el haberme cruzado con gente que cree que nuestro trabajo es sólo cuidar niños durante tres o cuatro horas, me llevó a darme cuenta de que no se sabe nada de nuestro trabajo. La mayoría de la gente desconoce nuestra labor en la actualidad y en la historia. Incluso nosotras mismas, las profesoras, sabemos sobre Sarmiento o sobre Rosario Vera Peñaloza, porque gracias a ella hay un Día de los Jardines y de la Maestra Jardinera, pero no sabemos nada más de todas las demás docentes.

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¿Quiénes son las demás?

Fueron mujeres muy valientes. Vinieron a nuestro país en la época de Sarmiento. Las 65 valientes que fueron a distintos lugares muy inhóspitos de Argentina… a ranchitos, que eran las escuelas, donde tenían que preocuparse hasta de dar de comer.

¿Y por qué vinieron? ¿Cuál fue el trato con Sarmiento?

Les prometieron un sueldo en oro que luego se fue diluyendo, pero igual se quedaron. Sarmiento tenía un contacto en EEUU: Horace Mann, un pedagogo y político promotor de la educación pública universal. Así vinieron las 65 maestras y, a una de ellas, Sara Eccleston, le encargó fundar la escuela normal en Paraná (Entre Ríos) para formar a las primeras maestras de “kindergarten”.

¿Y Rosario Vera Peñaloza fundó el primer jardín de infantes de Argentina en La Rioja?

Sí, ella se formó con Sara Eccleston. Ella, además, actualiza los programas, elabora un sistema de enseñanza con énfasis en la naturaleza. Apunta más hacia la primera infancia y comienza a formar docentes. Se basa en la educación Montessori y de Froebel (pedagogo alemán, creador de la educación preescolar). Se la conoce como la “maestra de la Patria”, porque su labor fue verdaderamente impresionante. Tuvo 22 cargos públicos. Escribió 25 libros que están inéditos. Fundó muchas bibliotecas…

Pero todas esas pedagogías que mencionás, ¿están aceptadas en Argentina?

Son líneas pedagógicas. Ahora hay una vuelta a las propuestas de los primeros pedagogos, basadas en que el niño sea protagonista de su aprendizaje, el contacto con la naturaleza, la sorpresa, la emoción a la hora de aprender, el entusiasmo. Estos pedagogos siempre hablan del ambiente, un ambiente preparado para los niños: materiales y espacios adecuados.

Volviendo a tu trabajo, también mencionás a Juana Manso. ¿Por qué le dicen “la loca”?

Porque era muy rebelde. Fue la primera que propuso los recreos y las escuelas mixtas. Hasta ese momento, sólo los varones iban a la escuela. Las niñas aprendían corte y confección, bordado y a ser buenas esposas desde chiquitas. Los varones, mientras, estudiaban matemática y todo lo demás. Juana Manso fue la primera en proponer escuelas mixtas y laicas, recreos al aire libre con juegos, prohibir castigos físicos, también decía que no debía haber premios. Escribió, además, el primer texto escolar.

¿Y ella se divorció?

Sí, era muy feminista. Era periodista. Una adelantada. Fue la fundadora de la primera biblioteca popular en el interior. Sorprendentemente, Sarmiento la apoyaba. Creo que pudo seguir adelante con todas sus propuestas porque él la apoyó. No la dejó sola. Incluso, Juana Manso fue quien sentó las bases del movimiento sindical, porque ella señalaba que se debían mejorar las condiciones laborales de los docentes, y mejorar las condiciones precarias de las escuelas. En fin, fue una revolucionaria y también fue muy combatida. Cuando murió, la iglesia le negó la sepultura.

Tomás algunas otras figuras muy interesantes: Herminia Brumana, Cristina Fristche, Hebe San Martín de Duprat… entre otras.

Sí, me costo mucho encontrar material sobre ellas, estaban más al norte del país. Desde Mendoza es difícil hallar información. Pero, todas ellas lucharon mucho por la educación inicial.

Finalmente, hay un apartado sobre lo que pasó en Mendoza. ¿Quién fue Custodia Zuloaga?

Bueno, te cuento que me costó mucho también rastrear su información. Hay muy poca. Busqué en diarios, en la escuela normal, y creí que nunca iba a encontrar quién había sido la primera. Ella fue la primera maestra jardinera de Mendoza. La encontré en la escuela Merceditas. Fui a hacer una visita y creo que ella me encontró a mí. Hay un museo de nivel inicial. Allí hay fotos de ella y de su trabajo, los anecdotarios escritos de puño y letra. Una breve biografía que cuenta que ella es de Luján, se recibió de maestra y partió a Paraná a estudiar con Sara Eccleston. En 1910, el director general de Escuelas, Gerónimo Semorile, le encargó que manejara el primer jardín de infantes mendocino. Un jardín de infantes pionero en la aplicación de las teorías de la Escuela Nueva en Mendoza. La idea de enviar a los niños a una institución educativa desde temprana edad fue novedosa y solo algunas familias, principalmente de la alta sociedad, lo hicieron. El establecimiento recibió visitas de figuras internacionales, como Theodore Roosevelt, en 1913, y se convirtió en un modelo educativo de referencia. Incluso, Custodia Zuloaga presentó el modelo de este jardín en el extranjero, en EEUU, en Bélgica, donde recibió una medalla de oro. Y continuó siendo su directora hasta que se jubiló, en 1935.

Edificio del primer jardín de infantes de Mendoza (donado por Emilio Civit), en calle Belgrano.

¿Dónde está ese jardín?

Bueno, ahora está anexado a la escuela Patricias Mendocinas, pero antes estaba en la calle Belgrano, en un lugar donado por Emilio Civit, construido para ese fin. Era una propuesta innovadora para ese momento. Sólo iban los niños de familias prominentes. En general, la educación empezaba en primer grado.

¿Cómo es el museo?

En el museo, que es un aula destinada para ese fin, se pueden ver los juguetes que Custodia usaba, para poder ver también cómo era su mirada sobre la infancia y la educación. Ella trabajó muchos años con Sara Eccleston, por eso, también podemos saber sobre Sara y las pioneras a través de Custodia Zuloaga.

“La historia del nivel inicial en Argentina ha sido moldeada y enriquecida por el valioso aporte de mujeres pioneras, no sólo en materia pedagógica, sino en lucha y compromiso. Su trabajo sentó las bases del nivel inicial en Argentina y también la forma en que se abordaba la educación y la infancia. Enfrentaron adversidades de múltiple índole, como la discriminación, la subestimación y la desigualdad de género en la educación y en la sociedad . Estas mujeres hicieron camino”, expresa Vanesa Rodríguez en las conclusiones sobre el valioso aporte y ejemplo de Las mujeres del Nivel Inicial, título de su investigación.

Foto: El Sol.