Chet Baker.

En 1952, Baker integró el cuarteto del ya destacado saxofonista Gerry Mulligan. Chet logró notoriedad por su logrado solo en la grabación de My Funny Valentine (reversionada hasta el día de hoy).

Dos años más tarde, una encuesta de Downbeat Jazz Poll lo consideró el mejor trompetista de ese momento. Con una carrera asentada, Baker formó propio su grupo, donde tocaba la trompeta y cantaba. Su éxito se afianzó con su disco Chet Baker Sings.

A principios de los años 60, Baker comenzó a tocar el fliscorno. Baker se ganó la enemistad de Miles Davis (quien lo consideraba sin experiencia de vida para tocar jazz).

Las drogas, su perdición

Debido a su adicción a la heroína (que llevó a la muerte a Davis y al pianista Bill Evans, entre tantos otros) su gran carrera musical entró en picada. La legislación punitiva de la época lo mandó a prisión en Italia; fue expulsado tanto de Alemania occidental y Suiza como de Inglaterra por delitos relacionados con las drogas y, finalmente, deportado a Estados Unidos.

En 1966, Baker fue golpeado mientras intentaba comprar drogas después de un concierto en San Francisco, lo que le provocó cortes severos en los labios y la rotura de los dientes frontales, lo que arruinó su embocadura. Debido al incidente, tuvo que aprender a tocar con dentadura postiza.

Desde esa fecha hasta 1974 tocó principalmente el fliscorno, con su boquilla más ancha, y grabó lo que debe considerarse música ambiental elegante. Se mudó a Nueva York y comenzó a grabar nuevamente en serio con otros músicos de jazz conocidos, como Jim Hall.

En los años setenta, Baker regresó a Europa, donde hizo grabaciones y presentaciones. Hizo del Viejo Continente su lugar de residencia permanente y regresaba a Estados Unidos una vez al año para algunos compromisos (país en el que fue perdiendo, poco a poco, prestigio).

El 13 de mayo de 1988 se cayó desde la ventana del segundo piso de un hotel en Amsterdam y murió (tenía 58 años). Se dijo que estaba bajo los efectos de las drogas en ese momento, pero la autopsia no reveló intoxicación alguna, por lo que se especula con que fue asesinado en una transacción de droga o que intentó ingresar a su habitación —cerrada por el dueño del hotel porque no pagaba el alojamiento— desde un peligroso lugar. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio Inglewood Park en Inglewood, California.

Discografía

Tiene más de 100 registros, muchos de ellos, irregulares, y se destacan:

—Chet
—Chet is Back
—The Touch of your Lips
—The Very Best of Chet Baker
—Best of Gerry Mulligan an Chet Baker
—Chet Baker Quartet with Russ Freeman
—Chet Baker in Milan

Material sobre su vida

Hay una biografía de Chet Baker —Chet Baker: His Life and Music— escrita por Jeroen de Valk. En tanto, el fotógrafo William Claxton retrata el lado icónico de Baker en su libro Young Chet: The Young Chet Baker.

Un documental sobre su carrera, Let’s Get Lost, también muestra a Chet como un ícono cultural de la década de 1950, pero yuxtapuso esto con su imagen posterior como drogadicto. La película —estrenada en 1988 y dirigida por el fotógrafo de moda Bruce Weber— fue filmada en blanco y negro e incluye una serie de entrevistas con amigos, familiares, asociados y amantes, intercaladas con películas de la vida anterior de Baker y con entrevistas con Baker de sus últimos años.

YouTube video
Let’s Get Lost, tráiler.

En 2005 —hace 20 años— el gobernador de Oklahoma de ese momento, Brad Henry, y la Cámara de Representantes de Oklahoma proclamaron el 2 de julio de 2005 como el Día de Chet Baker.