Tendríamos que comprar únicamente uno cada vez que hiciera falta, pero una mejor solución sería que los USB’s de los propios gadgets siempre ofrecieran una salida. ¿Cuántos se podrían conectar? En teoría, infinitos. En la práctica, si todos los dispositivos emiten señal, habría saturación. Por la alimentación eléctrica no habría que preocuparse, ya que uno (o más) de los USB’s, de ser necesario, se conectaría a la corriente para tener más energía. Una solución más modular y creciente