Esto permite a los paquidermos nacer con un nivel avanzado de desarrollo cerebral, que utilizan para reconocer las complejas estructuras sociales de la manada y para alimentarse mediante sus habilidosas trompas. Sin embargo, hasta hoy, los científicos no habían logrado entender en profundidad los procesos biológicos que intervienen en el maratoniano embarazo de las elefantas.
Ahora, gracias a los avances de las técnicas de ultrasonido, los veterinarios han podido utilizar nuevas herramientas para monitorear los embarazos en mayor detalle. De este modo, se examinaron 17 elefantes asiáticos y africanos en zoológicos del Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia y Alemania.
El estudio demostró que los elefantes tienen un ciclo de ovulación particular. De hecho, la duración del embarazo se debe, específicamente, “a un novedoso mecanismo hormonal, que no se conoce en ninguna otra especie animal”, en propias palabras del director del equipo de investigadores, Imke Lueders.
La ovulación se produce por dos descargas de la hormona reproductiva LH (hormona luteinizante), mientras que el embarazo se mantiene gracias a las hormonas secretadas por varios cuerpos ováricos, conocidos como cuerpos lúteos.
Pese a ser una información que escapa del entendimiento de la gran mayoría de nosotros, los científicos encargados de esta investigación no dudan en afirmar que los resultados obtenidos son realmente valiosos. Y es que, según ellos, servirán para mejorar los programas de reproducción de elefantes en los zoológicos y podrían también contribuir al desarrollo de un anticonceptivo para controlar las poblaciones de elefantes salvajes en África.
Fuente: Animablog / BBC
