Los principales analistas económicos del país volvieron a recortar sus proyecciones sobre el dólar oficial para los próximos meses. Así surge del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central, que mostró una moderación en las previsiones cambiarias y consolidó la expectativa de una depreciación gradual del peso durante el segundo semestre.
El informe correspondiente a mayo reunió las estimaciones de 46 participantes, entre consultoras, centros de investigación y entidades financieras. De acuerdo con la mediana de las respuestas, el tipo de cambio oficial mayorista cerrará diciembre en $1.658 por dólar, lo que implica una suba interanual del 14,5%.
La cifra representa una corrección a la baja respecto de las proyecciones realizadas un mes atrás. En comparación con el relevamiento anterior, los especialistas redujeron en casi $18 su expectativa para el valor del dólar a fin de año, reflejando una visión más optimista sobre la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad cambiaria.
Las estimaciones son aún más moderadas entre el denominado Top 10 del REM, integrado por las consultoras y entidades que registraron los mejores niveles de precisión en sus pronósticos previos. Este grupo proyecta que el dólar oficial promedio alcanzará los $1.596 en diciembre, más de $60 por debajo de la previsión general del mercado.
Para el corto plazo, los analistas también ajustaron sus expectativas. El consenso ubica el valor promedio del dólar oficial en $1.422 durante junio, unos $15 menos que lo previsto en el informe anterior. La tendencia proyectada para los meses siguientes es de incrementos graduales y sin saltos bruscos.
Según el REM, la cotización promedio del tipo de cambio mayorista se ubicará en torno a los $1.447 en julio y $1.476 en agosto. Posteriormente avanzaría hasta los $1.516 en septiembre y $1.553 en octubre, para acercarse a los $1.600 durante noviembre y alcanzar los $1.658 al cierre del año.
Las proyecciones refuerzan la percepción de que el mercado espera una estrategia de ajuste cambiario administrado, sin movimientos abruptos en la cotización oficial. En ese contexto, bancos, empresas y operadores financieros comienzan a recalibrar sus escenarios para el segundo semestre bajo la premisa de una devaluación controlada y de menor magnitud a la prevista meses atrás.
El informe del Banco Central se conoce en un momento en que la evolución del tipo de cambio continúa siendo una de las principales variables observadas por los inversores, junto con la inflación, la acumulación de reservas y el resultado del programa económico impulsado por el Gobierno nacional.
