Las medidas en La Favorita.

La irrupción policial comenzó temprano, cuando todavía era de noche. Desde las 6.30 de este viernes, una importante estructura policial desembarcó de manera simultánea en distintos puntos del oeste de Ciudad para ejecutar 15 allanamientos vinculados a una investigación por coacciones, ataques armados, robos y otros hechos de inseguridad que desde hace meses son motivo de denuncias en los complejos La Favorita y San Martín, entre otros.

El despliegue fue encabezado por la fiscal de Delitos No Especializados Virginia Rumbo y contó con la presencia de la jueza Martina Hertlein, además de la cúpula de Investigaciones. Participaron efectivos de la Unidad Investigativa de Capital (UID), el Grupo Especial de Seguridad (GES), personal de la UEP departamental, policías de distintas dependencias de apoyo y operadores de la División VANT, que aportó drones para la vigilancia aérea y coordinación de los movimientos en zonas consideradas de alta conflictividad.

El resultado fue la detención de sospechosos con pedido de captura, secuestro de armas y otros elementos, como teléfonos celulares y municiones que eran buscados por el Ministerio Público.

Detrás de las medidas judiciales existe una investigación que fue creciendo durante meses a partir de múltiples denuncias que comenzaron a revelar una trama de amenazas, ataques a tiros y hechos violentos protagonizados por malvivientes que frecuentaban distintos domicilios de La Favorita.

Uno de los casos que impulsó la pesquisa ocurrió el 6 de febrero pasado, cuando un joven que circulaba en moto por la avenida Libertador fue perseguido por un hombre que conducía un VW Gol Trend blanco. Según la denuncia incorporada al expediente, durante la persecución recibió amenazas de muerte para que retirara denuncias judiciales vinculadas a otros integrantes del grupo investigado.

“Te voy a matar. Sacale la denuncia al Quito y al Kevin sino te vas a morir”. La frase quedó plasmada en una denuncia y se convirtió en uno de los disparadores para solicitar los allanamientos a la magistrada.

Ese episodio no fue aislado. La reconstrucción realizada por la UID estableció que días antes ya se habían denunciado disparos en la vía pública, intimidaciones contra vecinos y situaciones que generaban temor en distintos sectores del barrio.

Luego se sumaron nuevas presentaciones por detonaciones de armas de fuego contra viviendas, amenazas directas contra integrantes de una misma familia y ataques cometidos por sujetos que se movilizaban en motos y autos para evitar ser identificados.

La causa también incorporó un episodio ocurrido en marzo, cuando una familia denunció haber sido blanco de una balacera durante la madrugada. Mientras personal policial llegaba al domicilio, se registraron nuevos disparos y comenzó una persecución que terminó con aprehensiones, secuestro de un vehículo y el hallazgo de una pistola calibre 9 milímetros, que se transformó en pieza fundamental para el avance de la causa.

Uno de los allanamientos.

Las pericias posteriores establecieron que el arma estaba apta para disparar y permitieron avanzar en el análisis de distintos hechos violentos ocurridos en la zona.

Los investigadores de la UID Capital trabajaron durante semanas sobre denuncias, testimonios, vigilancias discretas, seguimientos y relevamientos territoriales. También analizaron material fotográfico y videos aportados por vecinos, además de publicaciones en redes sociales que permitieron identificar personas, vehículos y domicilios frecuentados por los sospechosos.

A partir de esa tarea se logró vincular una serie de expedientes que describían amenazas reiteradas, ataques armados, robos y hechos de inseguridad que afectaban a residentes de La Favorita y sectores cercanos.

Fuentes vinculadas a la pesquisa señalaron a El Sol que entre los hechos bajo análisis también aparecen denuncias por asaltos a trabajadores de aplicaciones de viajes y otros delitos contra la propiedad, situaciones que fueron incorporadas al trabajo de inteligencia desarrollado por los efectivos de Investigaciones, siempre con algunos de los mismos sujetos como protagonistas.

Con toda esa información reunida, la fiscal Rumbo solicitó los allanamientos que fueron autorizados por Hertlein, ambas presentes este viernes, donde los pesquisas buscaban armas de fuego, municiones, teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento digital y distintos elementos denunciados como robados, además de cualquier evidencia determinante para el avance de las causas.