LG Electronics, que llegó a ser tercer fabricante mundial de teléfonos móviles, anunció este lunes que ya no producirá más este tipo de tecnología tras acumular este segmento unos 4.400 millones de dólares (3.750 millones de euros) en pérdidas en los últimos cinco años.

La empresa surcoreana, que tiene una planta en Brasil, comunicó la decisión indicando que abandona el “increíblemente competitivo sector de la telefonía móvil” para centrarse en otros espacios que considera más rentables.

Entre los segmentos en los que ve potencial y espera centrar sus recursos se cuenta los componentes para vehículos eléctricos, la futura tecnología 6G, la robótica, la domótica o la inteligencia artificial, según explicó la compañía con sede en Seúl en un escrito.

La decisión promete afectar directamente a las operaciones de la planta que LG tiene en el municipio de Taubaté (estado de Sao Paulo), donde tiene unos 1.000 empleados que se dedican a ensamblar smartphones, pantallas y computadoras portátiles.

Tras anunciar el cierre LG indicó que su inventario de smartphones actualmente disponible seguirá a la venta y que “brindará soporte en cuanto a servicio y actualizaciones de software para los clientes de los productos móviles existentes durante un período de tiempo que variará según la región”.

LG prevé “que la liquidación del negocio de telefonía móvil se complete para el 31 de julio, aunque inventarios de algunos modelos existentes aún podrían estar disponibles después de esa fecha”.

Se da por hecho que su salida de este mercado supondrá una caída a corto plazo de su facturación, pero muchos analistas surcoreanos consideran que saneará sus cuentas y que su beneficio operativo para todo 2021 podría incrementarse en un billón de wones (unos 885 millones de dólares) tras el abandono de la telefonía móvil.