Mientras la Organización Mundial de la Salud anunció este martes que el viernes se reunirá su Comité de Emergencia para analizar la situación de la pandemia de covid-19, hay una nueva variante de Ómicron hallada en la India que ya comienza a preocupar a los epidemiólogos, debido a que podría ser más contagiosa que sus primas.  

Se trata de la subvariante BA.2.75, una mutación que deriva del sublinaje BA.2, con la que se identifica a Ómicron. Esta subvariante fue aislada por primera vez en el país asiático y detectada en diez de sus estados. Posteriormente se expandió a otros países: Australia, Canadá, Japón, Alemania, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos.

Los primeros datos indicaron que presenta un 16% más de capacidad de transmisión y que, por las 16 mutaciones genómicas que tiene, representa un mayor escape inmune. Todavía no está claro si superará a la variante BA 5 como predominante, pero su rápida propagación ha hecho que los científicos pongan la lupa sobre ella. Tampoco hay evidencia que indique que cause una enfermedad mayor.

Este linaje se distingue por las mutaciones en las espigas K147E, W152R, G446S y R493Q. Particularmente, las dos últimas son las que preocupan a los especialistas, ya que pueden influir tanto en el escape inmunitario como en la unión a ACE2 -la proteína que el coronavirus utiliza para entrar en las células-.

Uno de los motivos de preocupación sobre esta variante es la mutación G446S, la cual experimentalmente se sabe esquiva neutralización inmune“, indicó a través de Twitter Oscar Cingolani, el médico argentino que trabaja en la división de Cardiología del hospital de la Universidad Johns Hopkins. Para el especialista, en base a los datos que se están dando, “aún no hay motivo de alarma. Se la observa de cerca”.

Para el virólogo Tom Peacock, que se desempeña en el Imperial College de Londres, lo que hay que seguir con atención es que la nueva súper variante posee 45 mutaciones con BA.5 y 15, que son exclusivas.