Los estafadores que inundan Instagram han desarrollado un lucrativo negocio de “baneos” (bloqueos), según un nuevo informe de Motherboard. Por unos 60 dólares, algunos estafadores consiguen que se bloquee cualquier cuenta de Instagram, ya sea amiga o enemiga, y a menudo los estafadores ganan aún más dinero por detrás ayudando a los usuarios víctimas a recuperar el acceso a sus cuentas.

El proceso, según las entrevistas y el material revisado por Motherboard, consiste en utilizar una cuenta verificada para hacerse pasar por un objetivo (su nombre, foto, biografía), y luego denunciar al objetivo como suplantador para conseguir que lo baneen. Aparentemente, mientras el objetivo tenga un humano en su foto de perfil, el método funciona.

Motherboard escribe que otros usuarios con los que han hablado también han visto sus cuentas baneadas por haber sido denunciados por violar las políticas de Instagram sobre el suicidio y la autolesión, un tipo de contenido que la compañía ha tratado de abordar de forma aún más proactiva en los últimos años. Estos baneos podrían haber sido causados por cualquier variedad de scripts que pueden enviar spam a las herramientas de reporte de Instagram sin llegar a los límites de la aplicación (alrededor de 40 reportes, aparentemente).

El negocio de los baneos es muy lucrativo, según al menos una de las personas con las que habló Motherboard:

War, el usuario con seudónimo que ofrece el servicio de baneos, dijo a Motherboard en un mensaje de Telegram que los baneos “son prácticamente un trabajo a tiempo completo lol”. Afirmaron haber ganado más de cinco cifras con la venta de baneos de Instagram en menos de un mes.

El hecho de que muchas de las empresas que ofrecen servicios de baneos también ofrezcan ayuda para recuperar las cuentas, a veces por entre 3.500 y 4.000 dólares, probablemente tampoco perjudica. Algunos usuarios señalaron que recibieron ofertas de ayuda para sus cuentas inmediatamente después de que éstas fueran desactivadas, y que a menudo la cuenta de Instagram que los denunció seguía a la que les ofrecía ayuda.

Instagram no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios, pero la compañía dijo a Motherboard que estaba investigando los sitios que ofrecían servicios de baneo, y que los usuarios deberían denunciar a las personas que sospechan que son culpables de ese tipo de actividad.

Si creés que tu cuenta ha sido desactivada o baneada, Instagram ofrece instrucciones en su Centro de Ayuda sobre cómo recuperarla.