Ante la posibilidad de que los vehículos autónomos lleguen a los caminos del Reino Unido a finales de este año, el gobierno está empezando a establecer normas para adaptarse a ellos, según ha informado la BBC.
Como parte del plan estratégico, el gobierno permitirá a los conductores de vehículos autónomos ver la televisión desde una pantalla de infoentretenimiento en modo de autoconducción, siempre y cuando estén preparados para retomar el control. Se trata de una modificación de una ley vigente desde 1986 que prohíbe a los conductores ver un “aparato receptor de televisión” cuando están al volante.
Pero sigue si estar permitido el uso de teléfonos móviles, que se prohibieron oficialmente en el Reino Unido el año pasado. Esto se debe a que los fabricantes de automóviles pueden implementar tecnología para impedir que la pantalla integrada en el coche muestre contenidos cuando el conductor necesita recuperar el control, pero no pueden hacer lo mismo con un smartphone. El Gobierno también ha decidido que sean las compañías de seguros, y no las personas, las que respondan de las reclamaciones por accidentes en una serie de circunstancias. Los cambios serán una “medida provisional” hasta que se establezca un nuevo conjunto de normas en 2025.
Los coches que se conducen solos aún no son legales en el Reino Unido, pero el Departamento de Transporte (DfT) dijo que podrían estar listos a finales de 2022.
El gobierno británico predijo que la tecnología de autoconducción podría “mejorar la seguridad vial en toda Gran Bretaña al reducir los errores humanos, que son un factor que contribuye al 88% de todas las colisiones registradas en carretera”. Sin embargo, la tecnología de autoconducción no ha llegado a ninguna parte en los últimos años, salvo algunas excepciones como el Cruise de GM, que ofrece viajes públicos en taxi sin conductor en San Francisco.
