Los primeros asesinos seriales registrados datan del Imperio Romano cuando un grupo de matronas envenenó a un hombre con un anillo mortal.

Hoy, gracias a la tecnología moderna, psicólogos y criminólogos han identificado y definido lo que hace que una persona cometa asesinatos a sangre fría una y otra vez.

Trabajando con la Dra. Elizabeth Yardley, directora del Centro de Criminología Aplicada en la Universidad de Birmingham, la revista Real Crime ha destacado cinco características clave de los asesinos en serie.

1) Adictos al poder

“Los asesinos en serie suelen tener una afinidad real con el poder, incluso cuando han sido capturados y saben que el juego ha terminado”, explicaron los expertos.

“Con la intención de ejercer algún tipo de control sobre las personas que los rodean, a menudo retienen partes de información crucial en un intento por mantener el poder sobre la situación, llamar la atención e imponer un retorcido sentido de la autoridad”.

2) Son manipuladores

“Vulnerabilidad aparente y la necesidad de agradar se han utilizado con eficacia una y otra vez por los asesinos en serie como una manera de esconder una personalidad siniestra”, agregan los expertos.

“Algunos de los más conocidos asesinos en serie del mundo tienen una capacidad aterradora para manipular a los que les rodean, pulsando los botones correctos con el fin de presentarse a sí mismos en una luz falsa”.

“Los asesinos en serie también son a menudo capaces de manipular una situación con el fin de pasar la culpa por sus acciones, usando temas candentes del día o de la investigación psicológica médica para tratar de explicar sus acciones”.

El doctor Harold Shipman fue un médico británico, acusado de matar a 218 de sus pacientes, corroborado solamente en 15 de ellos. Es conocido por ser uno de los peores asesinos en serie de la historia moderna. Este siniestro personaje utilizó su posición como experto médico para manipular a sus pacientes en tratamientos que finalmente los mataron, mientras se hacía pasar por un miembro de protector de la sociedad.

3) Egoístas y presumidos

Los especialistas dijeron: “los asesinos en serie egoístas a menudo no pueden dejar de presumir de las atrocidades que han cometido, ya sea frente a sus cómplices, la próxima víctima, autoridades, o simplemente a sí mismos”.

Algunos ejemplos se centran en individuos que revisan los sitios de entierro de sus víctimas, toman fotos a modo de trofeos macabros como recuerdo de sus horrendos crímenes.

En muchos casos estas acciones ayudan a las autoridades a atrapar finalmente a los asesinos.

4) Un superficial personalidad encantadora

“Los asesinos en serie tienden a tener una muy buena comprensión de las emociones de otras personas y son muy astutos para reconocer cualquier vulnerabilidad o debilidad con el fin de convencerlos de hacer cosas que normalmente no harían”, añadió el Dr. Yardley.

Un ejemplo de un “encantador superficial” es Ted Bundy. Poco antes de su ejecución en 1989, el asesino en serie confesó 30 asesinatos en siete estados de Estados Unidos entre 1974 y 1978, aunque se cree que mató a muchos más.

Violó y secuestró mujeres después de ganar la confianza, ya sea simulando discapacidad mediante eslingas o yesos falsos, o haciéndose pasar por un policía o una persona de autoridad.

Este delincuente fue a menudo descrito como encantador, carismático y guapo.

5) Un tipo común y corriente

La gente de la revista Real Crime agrega: “Posiblemente el rasgo más temible de todos, muchos asesinos en serie lucen a primera vista como un pilar de la comunidad. Sin embargo, es una forma de ganarse la confianza, sólo para abusar de ella de la manera más atroz. Esta táctica ha permitido a muchos realizar horrendas acciones desviadas a puertas cerradas”.

En los EE.UU., Wayne Gacy, apodado “Killer Clown” (payaso asesino) era políticamente activo en un suburbio de Chicago y trabajó duro para la comunidad local, incluso actuando en fiestas y eventos como “Pogo” el payaso.
En privado, violó y asesinó adolescentes, enterrando sus restos en el terreno de su casa.

¿Podría el escaneo cerebral revelar a un asesino serial?

Algunos investigadores teorizan que los daños en el lóbulo frontal, el hipotálamo y el sistema límbico pueden causar agresión extrema, pérdida de control, y falta de juicio.

Henry Lee Lucas, un asesino en serie condenado por 11 asesinatos, tenía un daño cerebral extremo en las regiones mencionadas, por ejemplo.

El estudio del cerebro en la Universidad de Wisconsin, Madison, también dio cuenta de una caída en la conectividad entre la amígdala y la corteza prefrontal ventromedial (CPFVM). Estas regiones procesan los estímulos negativos en las emociones y las respuestas negativas. Cuando la conectividad es baja, la gente tiene menores niveles de empatía y no se avergüenza fácilmente por sus acciones.

YouTube video