No es la primera vez que este espacio menciona la suciedad que hay en el Parque San Martín. El tema es que pasa el tiempo y la situación es cada vez peor. El principal pulmón verde que tiene la provincia está prácticamente abandonado.
Estos días de restricciones, con menos gente circulando por allí, podrían haber servido para ponerse al día en la higiene de las calles y los bosquecitos, atestados de botellas y bolsas.
En este punto, la responsabilidad va por dos caminos diferentes: primero, el cuidado que los mendocinos debemos tener a la hora de disfrutar del lugar. Esa basura es consecuencia de las conductas de quienes allí tiran las cosas.
En segundo término, de los responsables de la limpieza: un lugar sucio no genera respeto.
Ya es hora de limpiar el Parque San Martín
