Desde hace años, el edificio que se ubica en la esquina sureste de Julián Barraquero y avenida San Martín de la Ciudad de Mendoza está deshabitado. La fachada color salmón acumuló hojas secas y grafittis con el paso del tiempo.
La quietud parece haber terminado. Desde hace unos días, esa ochava permite entrever que algo se está moviendo en su interior.
En la mañana de este miércoles, dos obreros habían realizado un hueco en la pared sobre San Martín y se había instalado un andamio sobre Barraquero para restaurar parte de la pared.
¿Qué había en ese lugar? Inaugurado en 1978, las puertas de la esquina se abrían y entrabas a Saudades, el boliche que dejó su marca principalmente en los `80.
¿Vuelve?

