Franco Colapinto tuvo un desempeño sólido durante la primera jornada de actividad del Gran Premio de Barcelona, aunque el balance general dejó más preocupaciones que certezas para Alpine. El piloto argentino volvió a imponerse sobre su compañero Pierre Gasly en ambas sesiones de entrenamientos libres, pero la escudería francesa quedó relegada en la lucha de la zona media de la parrilla y evidenció problemas de rendimiento que encendieron las alarmas de cara al resto del fin de semana.

El joven de 23 años comenzó la actividad con una destacada décima posición en la primera práctica libre (FP1), donde marcó un tiempo de 1:17.893. Ese registro le permitió aventajar por más de seis décimas a Gasly, que terminó 17° con una vuelta de 1:18.508. La tendencia se mantuvo en la segunda tanda de entrenamientos, aunque ambos pilotos retrocedieron posiciones. Colapinto finalizó 15° con un tiempo de 1:17.051, mientras que el francés quedó 16° con una marca de 1:17.260.

Más allá de haber superado nuevamente a su experimentado compañero, el argentino se mostró crítico con el comportamiento del monoplaza. Tras las prácticas, reconoció que el equipo atravesó una de sus jornadas más complicadas de la temporada. “Fue el peor viernes del año en cuanto al balance y la velocidad. No teníamos agarre y el auto fue muy difícil de manejar, especialmente en ritmo de carrera”, señaló en declaraciones a ESPN.

Las dificultades de Alpine contrastaron con el rendimiento de los equipos de punta. George Russell fue el más rápido de la primera sesión con Mercedes, escoltado por Oscar Piastri y Charles Leclerc. En la segunda práctica, el liderazgo quedó en manos de Lando Norris con McLaren, seguido nuevamente por Russell y Piastri, consolidando el dominio de las escuderías que pelean por los primeros puestos del campeonato.

La jornada también estuvo marcada por la participación de varios pilotos de reserva, en cumplimiento de la normativa que obliga a los equipos a ceder entrenamientos oficiales a jóvenes talentos durante la temporada. Entre ellos se destacó Paul Aron, reserva de Alpine, quien sorprendió al ubicarse quinto en la primera sesión, una actuación que llamó la atención dentro del paddock.

En paralelo, Alpine recibió una noticia favorable fuera de la pista. La Fórmula 1 decidió revertir las penalizaciones que habían relegado a Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco, devolviéndole el tercer puesto conseguido en aquella carrera. La resolución generó malestar en otras escuderías, especialmente McLaren y Red Bull, que analizan presentar una apelación para modificar nuevamente el resultado.

Con este panorama, el equipo francés afrontará una jornada clave este sábado. Desde las 7:30 de Argentina se disputará la última práctica libre, mientras que la clasificación comenzará a las 11. Allí se definirá una grilla que aparece como un desafío para Alpine, que necesitará mejorar considerablemente su rendimiento si pretende pelear por los puntos en la carrera del domingo.