El centro capitalino se reactivó ayer con la totalidad de los locales, que habían bajado las persianas por una semana debido al decreto de cuarentena total. Pero, si algo llamó la atención en estos días de confinamiento, es que algunos negocios de proximidad, entre ellos, panaderías, despensas y carnicerías, retornaron al ritmo habitual de atención. Si bien estos no cerraron por las restricciones, atendían en horario corrido ya que el cierre era a las 18 obligatoriamente. Sin embargo, en el primer día de limitaciones más light, muchos decidieron hacer un intervalo y volver después de las 16.
Volvió la siesta a los comercios porque es sagrada aunque haya crisis
