Las calles, las plazas, los puentes y los diferentes espacios públicos del Gran Mendoza lucen cada vez con más personas en situación de calle. El panorama económico no es alentador y si bien el Gobierno y la Iglesia trabajan para brindar una solución, el problema no se detiene.

Frente a esta situación, aparece una imagen que describe claramente el dolor de vivir en la calle, pero que a la vez muestra que la dignidad no está del todo perdida.

En las últimas horas, una mujer (que prefirió no brindar declaraciones) apareció en boca de todos por la manera en la que “le puso onda a su presente personal”.

La señora vive debajo del puente Alberdi, a metros de la Terminal de Ómnibus. Allí tiene sus pertenencias, entre ellas, un ropero blanco, con algunas pilchas que le van donando, un termo para unos ricos mates y lo más llamativo fue la presencia de un jarrón con flores coloridas que evidentemente “le dan un poco de vida a su presente”.

La señora tiene su espacio impecable. Todo luce muy ordenado y ella misma se ocupa de que así permanezca todo el día.

Más allá de su duro presente es para destacar sus ganas de vivir, en un contexto doloroso, pero en el que no falta la alegría.