Lo que parecía ser un típico partido de fútbol amateur en Maipú, se convirtió en una escena digna de televisión: un árbitro decidió detener el partido y solicitar el acceso a las cámaras de seguridad del complejo deportivo para analizar una jugada controvertida.

El hecho ocurrió durante un encuentro entre equipos que disputaban una fecha del torneo. La jugada, que generó un gran debate entre jugadores y espectadores, fue suficiente para que el árbitro, lejos de tomar una decisión inmediata, optara por consultar las imágenes de video disponibles en las instalaciones, aplicando un mecanismo muy parecido al VAR profesional.

El público, inicialmente sorprendido, aplaudió la decisión y valoró la creatividad para resolver la polémica.