En el desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) apareció este sábado un gesto cargado de tradición: una cruz hecha con sal para espantar la lluvia. El ritual se realizó en medio de la preocupación por el pronóstico de tormentas para el fin de semana vendimial.
La escena ocurre mientras Mendoza se mantiene bajo alerta naranja por tormentas y con lluvias intensas previstas para las próximas horas. Ante ese panorama, el Gobierno ya decidió postergar el Acto Central del sábado al domingo.
La cruz de sal es una creencia popular muy extendida: consiste en dibujar una cruz con sal en el suelo como forma simbólica de pedir que una tormenta se desvíe o que no llueva. Aunque no tiene base científica, el gesto suele repetirse en eventos al aire libre cuando el clima amenaza con arruinar la jornada.
