Para los automovilistas que transitan por calle Belgrano hacia el norte, es decir, para ingresar a Capital, se ha convertido en un trastorno el hecho de tener que evitar los pozos que se encuentran a lo largo de esa arteria. Ni hablar del suplicio para los ciclistas. El problema se registra desde Alvear, a la altura de la bodega Escorihuela Gascón, hasta Brasil, detrás del Casino. Una lectora de El Sol nos contó que si uno se llega a “comer” uno de esos buracos, prácticamente, salta despedido de la bici. Un peligro.
Preocupación de los ciclistas por una conocida calle de Godoy Cruz
