Hace unos días, estudiantes de diferentes carreras de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo rindieron una materia troncal. Casi ninguno la había cursado de manera presencial. Y en la virtualidad sólo les dijeron qué debían leer. Obviamente, la cantidad de reprobados fue importante. Pero hubo algo peor: la negativa del profesor a entregar los exámenes para revisarlos. Tal vez, esa casa de estudios también tenga que revisar el papel de sus docentes.