El cielo de Mendoza volvió a encandilar a todos durante la mañana de este lunes. Cerca de las 8, cuando amaneció, se tiñó de varios colores y dejó a los mendocinos perplejos por semejante paisaje.

Es que, como se ve en las imágenes, el cielo quedó con algunas nubes que reflejadas con la salida del sol quedaron entre un color violeta y naranja que realmente enamoró a los mendocinos.

No es la primera vez que el amanecer mendocino deja una “mansa postal“, como diría Mike Amigorena en la publicidad viral sobre el turismo en Mendoza, ya que hace una semana la montaña apareció nevada y dejó otro paisaje hermoso para la provincia.