Cuando la vida se reactivó en la mañana de este domingo en la zona del Procrear de Maipú, varios vecinos del conglomerado se encontraron con un problema que los dejó dando maldiciones.
A varias casas les habían sustraído los medidores ubicados en las veredas. En consecuencia, el agua brotaba de las cajas sin ningún tipo de control, derrochándose.

