Este lunes fue complicado, a un nivel de hartazgo, dar con una voz en el teléfono del PAMI.
Nadie atendía en las dos líneas habilitadas para emergencias que la obra social de los jubilados a dispuesto para la atención de los afiliados.
Ni el 138 ni el 08002227264 estuvieron disponibles. Suenan y suenan.
No es mucho: alguien que levante el tubo y desde el otro lado asesore o derive a quien corresponda. Se trata de uno de los sectores más vulnerables.
