Alfredo Cornejo disparó este miércoles por la mañana munición gruesa contra el juez de la Corte, Mario Adaro, al calificarlo como defensor de “empleados públicos vagos”. Un día más tarde, el magistrado evitó echar más leña al fuego y dijo que las críticas del gobernador “son válidas, entendibles y sé de dónde vienen”.

¿Qué pasó entre la bomba de Cornejo y la respuesta diplomática de Adaro? Un encuentro a solas entre ambos protagonistas, donde dirimieron diferencias.

La reunión secreta ocurrió este miércoles por la tarde en un domicilio de Godoy Cruz, donde el gobernador y el juez dejaron de lado el “acting” y sellaron la paz.