Un lector llamó indignado por una situación que había visto el fin de semana: cuando transitaba por el carril Rodríguez Peña, le llamó la atención la gran cantidad de jóvenes en el ingreso a un conocido boliche, ahora reconvertido a bar, sin barbijos y con cero distancia social. La situación se volvió a reiterar en otro pub de esa zona por lo que decidió llamar a Diversión Nocturna. Pero, y acá la calentura, en el 0-800 del organismo de control no atendieron, luego de unas cinco llamadas.