El miércoles, bajo una molesta llovizna, el mal funcionamiento de un vehículo dejó en el medio de una transitada calle que une Capital con Godoy Cruz a una conductora.  Como no podía mover su automóvil, decidió llamar al auxilio. En primer lugar, desde el seguro de una importante entidad bancaria le dijeron que la contactarían en el lapso de una hora y media. Pero, el tiempo pasó y la grúa no llegó, a pesar de que volvió a reclamar por teléfono. Finalmente, un conocido remolcó el auto. Cuando la 
asistencia se comunicó para decirle que la iban a socorrer, habían pasado más de seis horas y ya estaba en su casa.