Una clienta que había comprado materiales de construcción en un corralón mendocino, se llevó una sorpresa el viernes pasado.
Resulta que la mujer ya había pagado los insumos que necesitaba para la obra y cuando los fue a retirar al comercio, un empleado no quería dárselos.
“No estamos entregando hasta ver qué pasa el lunes”, le dijo el hombre detrás del mostrador.
Evidentemente, estaban especulando con los precios para volver a remarcar con la idea de no perder plata por si este lunes el dólar blue volvía a explotar.
Sin embargo, la compradora ya había abonado el costo, por lo que tuvo que insistir para que le cargaran el cemento, la arena y el ripio.
Finalmente, se los dieron, pero estas situaciones muestran el grado de especulación, ansiedad y hasta deslealtad que se dieron la semana pasada a causa de las elecciones.
