Al menos así lo demostró al comprar una inmensa propiedad en Cuesta de los Terneros para crear el Parque Sierra Pintada, donde tiene animales exóticos y autóctonos. También fue un férreo opositor a la reapertura de la mina de uranio de Sierra Pintada. Pero como últimamente se interesó en la licitación para explorar y explotar las nuevas áreas petroleras del sur provincial, en San Rafael dicen que a Álvarez cada vez le interesaría menos el tema ecologista. Además, la semana pasada, al ex legislador lo visitaron posibles socios. Entre ellos, nada menos que Saadi el Kadafi, hijo del líder libio Moamar, ministros de ese país africano y otros empresarios.