Las siete intervenciones del senador justicialista Arturo Enrique Ahumada en la sesión de ayer mientras se trataba el destino de los terrenos lindantes al Acceso Este preocuparon a más de uno. Es que el veterano legislador –para tener idea de lo “veterano” que es, estuvo en el famoso triunfo de Racing en 1967 en Montevideo, cuando se trajo la copa Intercontinental–, repetía cosas que había dicho momentos antes. A tal punto enojó a sus pares, que el vicegobernador le dijo “basta, eso lo acaba de decir”. La hipótesis más fuerte respecto a Ahumada en la Legislatura es que está tomando la pastilla equivocada.