Estaban conversando entre ellos, en la Casa de Gobierno, los funcionarios que llegaron desde Buenos Aires con el ministro de Obras, Gabriel Katopodis. En un momento, uno de ellos, que tiene un cargo muy alto a la hora de analizar el reparto federal de obras, le preguntó a un colaborador de Suarez cuál era el despacho del gobernador Cornejo. Asombrado, el consultado le respondió: “No es más Cornejo el gobernador, ahora es Rodolfo Suarez”. Alguno pensó que era una chicana, pero otro integrante de la delegación completó la escena con un comentario absolutamente lejano a la realidad mendocina: “Pero ¿cómo? ¿No era Cobos el gobernador de Mendoza?”. En fin.