Durante el primer día de clases y la colocación de las vacunas a mayores de 70, fallaron algunos protocolos. En una de las escuelas, a los chicos no se les pudo medir la temperatura durante el ingreso porque el termómetro digital se quedó sin batería. Ante esto, salieron a buscar respuestas y tuvo que ser remplazado por otro. Pero no es todo: en el Julio Le Parc, donde se inoculó a los abuelos, el termómetro digital se rompió. Queremos creer que se trata de “problemas técnicos” de primer día…