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La construcción en seco viene ganando popularidad en Argentina en los últimos años, especialmente gracias a la innovación tecnológica aplicada a materiales como el steel framing y los paneles de madera cruzada (CLT).

Aunque tiene su origen en países escandinavos y sajones, esta técnica ha evolucionado para adaptarse a las necesidades modernas en diferentes regiones de todo el mundo, ofreciendo una alternativa a las construcciones tradicionales con ladrillo.

Sin embargo, al igual que cualquier sistema, la construcción en seco tiene sus ventajas y desventajas, que deben considerarse antes de decidir si es la opción adecuada para un proyecto.

Ventajas de la construcción en seco

Una de las principales ventajas de la construcción en seco es su rapidez. A diferencia de la construcción tradicional, que puede tomar meses, esta metodología permite realizar obras mucho más ágiles, lo que se traduce en tiempos de entrega más cortos. Esto se debe a que gran parte del proceso se realiza en fábrica, lo que asegura mayor control sobre la calidad de los materiales y reduce los plazos de ejecución en el sitio de obra.

Además, la construcción en seco es una opción más sustentable. Al utilizar materiales reciclables y de bajo peso, como las placas cementicias y los paneles de acero, se optimiza el uso de recursos, reduciendo los desperdicios y el consumo de agua. Esto contribuye a un proceso de construcción más limpio y ordenado, lo que favorece tanto al medio ambiente como a los costos directos de materiales y mano de obra.

El sistema también es ideal para zonas sísmicas como Mendoza, ya que los materiales livianos y flexibles ayudan a disminuir el riesgo de daños durante temblores. Además, el ahorro energético en las viviendas construidas con esta metodología puede alcanzar hasta el 30%, gracias a la excelente aislación térmica y acústica que brindan los materiales empleados. Esto se traduce en menores costos de calefacción y refrigeración para quienes habitan el inmueble.

Por otro lado, la construcción en seco es apta para ampliaciones sobre obras existentes, lo que la convierte en una opción práctica para quienes desean expandir sus viviendas o edificios sin necesidad de una obra mayor.

Desventajas de la construcción en seco

A pesar de sus ventajas, la construcción en seco también presenta algunos inconvenientes. Uno de los más comunes es la unión entre las placas, que a menudo se agrietan o marcan con el tiempo. Esto puede generar imperfecciones visibles que afectan la estética del proyecto, aunque con un diseño adecuado, este problema puede minimizarse.

Otro desafío es el desacople entre las placas cementicias y la mampostería tradicional si no se presta suficiente atención a los detalles en el diseño constructivo. Si la instalación no se realiza correctamente, pueden surgir problemas de humedades por condensación, lo que afecta la durabilidad y la calidad de la construcción.

Además, aunque los materiales utilizados en la construcción en seco son generalmente más livianos y fáciles de manipular, el costo de este tipo de construcción puede ser hasta un 30% más alto que el del sistema tradicional. Esto se debe a la especialización de los materiales y la tecnología involucrada, aunque la rapidez de la obra puede compensar en parte este sobrecosto.

Consideraciones clave

Teniendo en cuenta sus beneficios y limitaciones, la construcción en seco ofrece una alternativa innovadora y eficiente frente a las técnicas tradicionales, con ventajas notables en cuanto a rapidez, sustentabilidad y eficiencia energética.

Sin embargo, es importante tener en cuenta sus desafíos, como la posibilidad de agrietamiento en las uniones y la necesidad de una planificación detallada para evitar problemas estructurales.

Para quienes buscan reducir los tiempos de construcción y minimizar el impacto ambiental, esta técnica representa una excelente opción, pero es fundamental contar con profesionales capacitados para su correcta implementación.