En un contexto de permanente inflación y creciente conciencia sobre la necesidad de adoptar soluciones constructivas más sostenibles, el Steel Frame se ha posicionado como la principal alternativa a la construcción tradicional en Argentina. Este sistema de construcción en seco, basado en un entramado de perfiles de acero galvanizado, ofrece importantes ventajas en términos de costos, eficiencia energética y reducción de la huella de carbono.

A diferencia de los métodos convencionales, el Steel Frame permite acortar los tiempos de ejecución de una obra en hasta un 65%, lo que a su vez se traduce en menores costos indirectos.
Mientras que una estructura de hormigón tarda 12 meses en levantarse, una en acero puede estar lista en solo 4 meses. Esto se debe a que el Steel Frame no requiere tiempos de secado de hormigón ni revoques y tampoco se ve afectado por las inclemencias climáticas.

Pero además de la rapidez, el Steel Frame destaca por su eficiencia energética y sustentabilidad. Gracias a su excelente aislación térmica y acústica, este sistema permite ahorros de hasta el 60% en los costos de climatización. Asimismo, el acero utilizado es 100% reciclable y su huella de carbono es un 47% menor que la construcción convencional, con nulo consumo de agua en obra.
Este sistema constructivo no solo se está imponiendo en el sector residencial, sino también en proyectos comerciales, industriales y de infraestructura de gran envergadura.

Pero quizás lo más destacado del Steel Frame sea su costo competitivo en comparación con la construcción tradicional. Según expertos, el costo de este sistema puede ser hasta un 10% menor, sin dejar de lado su superior desempeño en materia de sostenibilidad.
