Los hoteles suelen destacarse por ofrecer habitaciones donde el confort y el diseño conviven en equilibrio. Aunque parezca difícil de replicar en casa, existen algunos recursos que permiten recrear esa estética ordenada, cálida y sofisticada sin realizar grandes reformas ni invertir grandes sumas de dinero.
Apostar por una paleta de colores neutros
Los tonos blancos, beige, grises y tierra ayudan a generar una atmósfera relajante y atemporal. Además, facilitan la combinación con distintos materiales y estilos decorativos.
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Un hombre de 42 años fue detenido como sospechos del robo a una panadería ubicada en Godoy Cruz. El sujeto cayó en el marco de un intervención policial por un presunto caso de violencia de género. En ese contexto fue reconocido,…
Invertir en ropa de cama de calidad
Sábanas de algodón, almohadones decorativos, un acolchado mullido y una manta al pie de la cama aportan volumen y una sensación de mayor confort.
Cuidar la iluminación
Los hoteles suelen combinar iluminación general con lámparas de mesa o apliques a ambos lados de la cama. Esta estrategia permite crear distintos climas según el momento del día.
Mantener el orden visual
Evitar el exceso de objetos a la vista ayuda a transmitir amplitud y serenidad. Incorporar soluciones de guardado permite conservar el ambiente despejado.
Incorporar pequeños detalles
Un cuadro, una bandeja decorativa, una planta o una fragancia ambiental pueden completar la ambientación sin sobrecargar el espacio.
El efecto “hotel” no depende únicamente del mobiliario, sino de la combinación entre iluminación, textiles, colores y organización. Con pequeñas intervenciones es posible convertir el dormitorio en un espacio pensado para el descanso y el bienestar.
