Javier Milei. Foto: NA.

El presidente Javier Milei se mantiene como el político argentino con mejor imagen, aunque con un importante crecimiento de su costado negativo debido a los escándalos en su gobierno como el caso Adorni.

El dato político se encuentra en la última encuesta de la consultora Reale-Dalla Torre que también revela el pulso electoral hacia 2027 y una polarización con Axel Kicillof y los problemas que debe resolver el Gobierno Nacional si pretende un segundo periodo del economista libertario en la Casa Rosada.

El de mejor imagen, pero con un revés importante

En el ranking de dirigentes, Javier Milei lidera con una imagen positiva del 38%, aunque su diferencial neto es de -15,2%.

Le siguen la ex ministra de Seguridad y actual senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich (34,2% positiva), y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof (31,8% positiva).

Hay que hacer un aparte sobre la imagen negativa, ya que la de Milei es superior por dos puntos a la que tiene su ex ministra de Seguridad. E incluso menor por menos de un punto que la de su potencial rival a la presidencia en el peronismo.

Con todo, el pasado es lo que tiene peor imagen: Cristina Kirchner con 56% y Mauricio Macri, con 62%, son los peores vistos.

El gráfico que muestra la buena y la mala imagen de los principales políticos de Argentina.

La mayoría desaprueba su gestión

La gestión del presidente presenta una desaprobación del 54,5% frente a un 30,7% de aprobación.

La recesión económica (47,2%), vinculada a la caída de ventas y al consumo, es identificada como la principal dificultad que enfrenta su administración. En segundo lugar, el desempleo y, en tercer lugar, las trabas del kirchnerismo como oposición.

En menor medida, los escándalos que salpican al Gobierno, entre ellos, las internas mileístas, el caso Adorni o, incluso, el particular temperamente del propio Milei.

Eso sí, los consultados tienen en claro que toda la responsabilidad de la economía actual es de Milei, en tanto que en segundo lugar se menciona a la herencia kirchnerista.

La foto electoral: cuántos lo votarían contra Kicillof

Con el horizonte puesto en las elecciones de 2027, la política de la Casa Rosada ya gestiona las alianzas y la ingeniería electoral por un segundo periodo para Javier Milei.

La foto de la encuesta revela hoy que, en un escenario de primera vuelta, Milei alcanza un 29,3% de intención de voto, superando al peronismo unificado, que se ubica en el 24% (al sumar a Kicillof, Massa, Grabois y Uñac).

El otro dato es que tiene una competidora interna, Bullrich, que empata en este ítem con el rival predilecto del presidente, Kicillof, en la necesidad de polarizar una elección. Bullrich, a pesar de las internas, se mantiene en el gobierno -como jefa de bloque libertario en el Senado-, pero todavía no define dónde se ubicará como candidata.

En un escenario hipotético de primera vuelta, el Gobierno tendría una intención de voto del 29%, es decir, 5 puntos arriba de todo el PJ unificado. Eso sí, al parecer la consulta muestra que el electorado tiene ganas de contar con un candidato nuevo y diferente.

En un escenario de balotaje, Milei obtendría la reelección con más del 37% de los votos, en un escenario polarizado con Kicillof, por una distancia de 4 puntos.

Pero la intención de voto para Milei tiene un condicionante. Aunque un 24% lo votaría igual, un 23% aseguró que su apoyo al presidente para la reelección dependerá de si mejora su situación económica. Y un 41% no lo votaría nunca.

Expectativas ante un potencial triunfo del peronismo

Ante la consulta sobre cómo estarían si el peronismo ganara el año que viene, un 42,7% de los encuestados considera que estarían “peor que ahora“, mientras que un 32% cree que estarían “mejor“.

Índice de reelegibilidad

El oficialismo registra un índice de 72 sobre 100. Este número se fundamenta en su capacidad para ganar un balotaje contra Axel Kicillof (con el 52,8% de los votos válidos), a pesar de que su gestión es mayoritariamente desaprobada, lo que demuestra que su fortaleza actual es predominantemente electoral.