Viviana Fein presentó su renuncia, que fue aceptada por la procuradora Alejandra Gils Carbó, y de este modo dejó su cargo de fiscal, siendo su último caso la muerte de Alberto Nisman.

Fein había adelantado que la causa del ex fiscal de la AMIA sería la última en la que actuaría, ya que tenía hechos los trámites de la jubilación. La fiscal estuvo a cargo de la instrucción 11 meses cuando fue separada de esta investigación en diciembre por la jueza Fabiana Palmaghini decidió tomar personalmente las riendas del asunto.

Fein recibió críticas no solo de Palmaghini sino también de la ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, quien la recusó acusándola de querer investigar solamente la hipótesis del suicidio.

La fiscal, por su parte, adujo que investigó todas las hipótesis por igual. Mencionó en su momento los peritajes hechos por la Policía para determinar si se puede entrar al departamento de Nisman en Le Parc sin ser detectado, diversas testimoniales que pidió, registros de entradas y salidas.

Finalmente, es dejada de lado totalmente cuando la causa pasa al fuero federal en marzo y pasa a estar en manos del juez Julián Ercolini y del fiscal Eduardo Taiano.