En un juego de apuestas, casi todas la fichas del Jury de Enjuiciamiento apuntan a una nueva postergación para definir si se inicia o no un juicio contra el fiscal Daniel Carniello con el objetivo de destituirlo, tal como pide a través de declaraciones el gobernador Alfredo Cornejo. Bajo esa presión política se volverán a reunir este jueves los miembros de la Suprema Corte con los diputados y senadores que conforman el tribunal. Y la pelea para salvar al fiscal o sentarlo en el banquillo de los acusados es voto a voto.
Carniello carga con una causa en su contra hecha por el procurador subrogante, Darío Tagua, quien elaboró una denuncia a partir de publicaciones periodísticas. La acusación tiene que ver con el accionar del fiscal en un hecho ocurrido hace dos años en Lavalle, donde, a partir de información suministrada por un datero, se pudo prevenir el robo de un camión cargado con agroquímicos.
Para Alfredo Cornejo, lo de Carniello no fue una tarea preventiva, sino que tenía “una relación promiscua” con una banda de piratas del asfalto. Y si bien el robo al rodado nunca se concretó, esa es la teoría que el gobernador manifestó en los medios. Y, a partir de allí, Tagua hizo una ampliación de su denuncia.
De los 21 miembros, el oficialismo, con Juan Carlos Jaliff como principal operador, busca tener los once votos que permitan llevar al fiscal a un jury. Pero el camino aún no está tan claro para los intereses del Ejecutivo.
Además, de Jaliff, el oficialismo cuenta con los votos de sus otros representantes: Miguel Bondino, Jorge Palero, Marcelo Rubio, Emiliano Campos, Jorge López, Beatriz Varela y Jorge Albarracín. El Ejecutivo logró que sus legisladores funcionen como bloque en el tribunal y por el momento no se evidenció ninguna grieta.
En el justicialismo, la situación en un tanto diferente. Eduardo Bauzá, Patricia Fadel, Carina Segovia y Lucas Ilardo mantendrán su postura de votar a favor del archivo de la denuncia y salvar al fiscal; más allá de los rumores sobre la posibilidad de un cambio de opinión por parte de Segovia.
La duda es que harán los peronistas del sur, que responden a los hermanos Félix. Se trata de Ángel Brancato y José Muñoz, quienes, si bien acompañaron al oficialismo hace una semana para pasar a un cuarto intermedio y ganar tiempo, no se sabe para qué lado arrancarán a la hora de definir en serio. Para algunos, la votación del jueves pasado fue sólo un gesto, pero cerrarían filas con resto del PJ a la hora de la verdad.
En todo caso, si decidieran acompañar el objetivo de Cornejo de destituir al fiscal, la votación quedaría empatada en diez votos, porque, se sabe, seis de los siete integrantes de la Corte defenderán a fiscal. Alejandro Pérez Hualde, Mario Adaro, Omar Palermo, Jorge Nanclares, Julio Gómez y Alejandra Orbelli (subroga a Herman Salvini) no encuentran argumento jurídicos válidos para llevarlo a juicio.
La definición, entonces, quedará en manos del presidente de la Corte, Pedro Llorente.
En la última reunión del Jury, Llorente acompañó la moción del cuarto intermedio. Y si bien desde el Gobierno creen que podrán contar con su voto, hay quienes sostienen que, si se pusiera en consideración archivar la denuncia contra Carniello o iniciar el proceso de enjuiciamiento, no dudaría en votar lo mismo que sus colegas del máximo tribunal; básicamente, por dos motivos: primero, porque su deseo es ser reelecto como presidente de la Corte; y segundo, porque sería claudicar en esta disputa de poder que existe entre el Ejecutivo y el Judicial.
Frente a este panorama, el oficialismo necesitará tiempo para seguir negociando y buscando los votos que necesita. Eso se consigue con una nueva postergación que vendría la mano de la ampliación de la denuncia hecha por Tagua. Procesalmente, Carniello debería poder defenderse de esa nueva acusación. Y así, por lo menos, la discusión final se daría recién dos semanas más tarde.
