Axel Müller hizo de todo en su vida por estar en unos Juegos Olímpicos. Y tuvo su premio. El mendocino fue parte del equipo argentino de rugby seven que consiguió en Río de Janeiro 2016 el sexto lugar. 

Con una particular historia de vida, que lo llevó a relacionarse desde muy chico con el deporte, hoy vive un sueño al haber sido parte de la delegación argentina. 

Sus padres se mudaron a Estados Unidos y con ellos los sueños de un pequeño Axel. Ya en Arizona se destacó en el fútbol americano, en el atletismo y hasta en la lucha grecorromana. Pero el tiempo, y su regreso a Mendoza, lo llevaron a dedicarse al rugby. 

“Desde que era chico siempre quise ir a un Juego Olímpico, quizás no me lo imaginaba en este deporte porque siempre hice lucha grecorromana y atletismo pero el tiempo me fue llevando a practicar este deporte”, arrancó contando el jugador de Marista que ahora continuará su carrera en el rugby europeo. “Fue algo increíble, un sueño que pude cumplir, un sueño realizado”, reconoció.

 

En Río, el Rugby regresó a unos Juegos Olímpicos después de 92 años. El certamen tuvo un nivel altísimo y dejó como ganador de la medalla de oro a Fiji, equipo que en la ronda inicial le ganó a Los Pumas por muy poco.  

“Esperábamos traer una medalla pero fue un torneo muy duro, muy exigente. Intentamos dejar todo y creo que se notó, dejamos el alma en cada partido y por eso nos vamos tranquilos. Los resultados no se dieron por mala suerte. Estuvimos a la altura”, expresó Müller.  

Y completó: “Estuvo todo muy parejo, jugamos demasiado bien, dejamos todo”. 

Por otro lado, reconoció que el apoyo de la gente fue increíble: “Al estar tan cerca de nuestro país pudo ir mucha gente a apoyarnos, a alentarnos y eso nos dio mucha fuerza para sacar los partidos adelante”.  

Además de la experiencia en lo deportivo, Axel contó que vivió momentos únicos en los pocos días que duró, para él, Río 2016: “A diferencia de los circuitos mundiales compartimos todo con los mejores atletas del mundo, nos cruzamos con todos y pudimos disfrutar de eso también. Estuvimos con Usain Bolt, comimos con Del Potro, con Pico Mónaco y eso fue algo nuevo para mí porque nunca me había cruzado con tantos deportistas de alto rendimiento”. Aunque se lamentó porque la experiencia se pasó volando: “Lo malo es que se pasó muy rápido. Estuvimos cuatro días antes en la Villa Olímpica, jugamos tres días y al otro día ya nos volvimos. Lo pude disfrutar mucho pero me hubiese gustado que sea más largo”. 

Más allá del sexto puesto, el wing reconoció que se traen “el corazón de todos los argentinos, el orgullo de haber dejado al país lo más arriba posible y la experiencia de haber vivido en una Villa Olímpica”.  

En el debut ante Estados Unidos, Müller apoyó en el ingoal rival el primer try del rugby argentino en la historia de los JJ.OO. A pesar de que reconoce que quedará en la historia, dijo: “Me tocó apoyar a mi pero fue un trabajo del equipo. Se trabaja mucho en eso, nos entendemos mucho y eso me ayudó a poder apoyar ese try”. 

Respecto de su futuro, explicó: “Siempre voy a estar pendiente del seven, es parte de mi vida y me gustaría estar en Tokio (JJ.OO. de 2020). Ahora me toca crecer en 15 y apostarle al rugby europeo (jugará en el Toulon de Francia)”.

Por último, Axel contó una anécdota que, sin dudas, no olvidará jamás: “Entrando a la Villa Olímpica, estaba tan exitado con el equipo que me pasó algo muy divertido. Se me acerca una chica grandota, le pregunté de dónde era y que deporte hacía, porque ella me vino a pedir un pin de Argentina. Ella me respondió que hacía tenis y que era de Estados Unidos. Cuando ella se va me di cuenta que era Serena Williams. Me arrepiento para siempre de no haber estado atento y de no haberla reconocido”.