El robo en el que fue baleado el dueño de una casa ubicada en el barrio Parque Las Colinas activó la alarma por la inseguridad en un sector de Chacras de Coria, donde conviven dos barrios privados y un asentamiento. Los vecinos llevan años reclamando para mejorar la situación pero no encuentran respuesta de las autoridades. Aseguran que la zona esta liberada para el delito.

Durante la noche del martes, un hombre de 45 años fue baleado cuando intentaron asaltarlo mientras entraba a su casa del barrio cerrado Parque Las Colinas, ubicado hacia el sur de los Caracoles de Chacras. 

De acuerdo con lo que contaron sus familiares, la víctima ya había sufrido un robo tres días atrás en la misma propiedad. En esa ocasión le sustrajeron las llaves de sus dos casas y de su negocio, un taller de metalúrgica. Debido a esto, debieron cambiar las cerraduras de esos lugares.

El día en que fue atacado, su suegra le había recomendado que se movilizara en un vehículo diferente porque quienes le quitaron las llaves podían seguirlo. “Andaba con miedo”, expresó Sara Giuliani. 

Justamente esa noche, cuando llegó a su casa de calle Las Palmas, dos sujetos lo abordaron mientras abría el portón para guardar su auto. En el momento, la barrera infrarroja de la casa activó la alarma, lo que provocó que uno de los malvivientes disparara e hiriera en el abdomen al propietario.

Los individuos alcanzaron a robarle la billetera y escaparon. Habían entrado por un agujero que hicieron en el perímetro del complejo. La familia de la víctima se comunicó rápidamente con la Policía: “Llamamos al 911 porque preferimos que vengan desde Carrodilla, no confiamos en la Comisaría 30ª, está en la mira porque liberan la zona”, aseguró Giuliani.

El disparo que impactó en la víctima le perforó el intestino y se encuentra en Terapia Intensiva del Hospital Español. Su familia aseguró que se encuentra estable y esperan su pronta recuperación.

El barrio cerrado está ubicado al sur de los caracoles de Chacras.

Exigen una solución. La problemática por la inseguridad se vive a flor de piel en los sectores más urbanizados del Gran Mendoza. Sin embargo, las zonas rurales son blanco fácil para los malvivientes debido a que cuentan con poca presencia policial.

Lo que más asusta a los habitantes de estos lugares, aseguraron, es que la mayoría de los hechos vandálicos son entraderas o robos domiciliarios, lo que pone en peligro a familias enteras. 

El caso particular de los barrios Parque Las Colinas y Chacras de Farrell pasa por el asentamiento Valle Encantado, que se encuentra a escasos metros. Los vecinos de los complejos privados entienden que allí “la mayoría de las personas son trabajadoras, pero hay algunas que se dedican a la vida fácil”. El predio, donde viven cerca de 200 familias, comenzó a ser habitado de forma ilegal hace más de 30 años. En el 2005, la población del lugar aumentó de manera descontrolada y crecieron los delitos.

Los habitantes de ambos barrios exigen que el asentamiento sea urbanizado para mejorar las condiciones de vida del lugar.

Mario Vadillo, titular de la ONG Protectora, vive en el lugar y es vecino del hombre que fue atacado la noche del martes. En una charla con El Sol, aseguró: “En los últimos 7 días hubo entre 4 y 5 robos. El asentamiento se ha convertido en una especie de refugio para los delincuentes y la Policía no entra ahí”

Además, confió: “En los últimos años tuvimos que reforzar la seguridad. Los vecinos hemos notificado la situación al intendente y las fuerzas de seguridad, hemos realizado acciones para que esto avance, pero, a la noche, el lugar sigue siendo tierra de nadie”.

Vadillo también se mostró preocupado por la realidad que se vive en otras zonas de Luján. “Vistalba es otro lugar desprotegido. La Policía no tiene suficientes móviles ni balas. Creemos que hay que trasladar la Gendarmería como se hizo en Rosario, porque la seguridad acá esta desbordada”, opinó.

En tanto, Giuliani relató que la realidad que se vive en el lugar es difícil pese a ser un barrio privado. “Aquí han robado los restaurantes que están en los alrededores, tiran piedras a los autos y a una vecina la desvalijaron, le sacaron todo”, contó

Y apuntó contra las autoridades: “La Policía sabe dónde viven (por el asentamiento Valle Encantado), quiénes son, incluso sabemos que hay una cocina de droga ahí. Necesitamos que (el intendente, Omar) De Marchi haga obras para mejorar esto, porque no se puede vivir así.”