Octubre nos regala una coincidencia ideal para los amantes de la buena mesa. En un mismo fin de semana, el calendario reúne dos celebraciones: el Día Mundial del Espumante y el Día Mundial de la Pasta.

El Día Mundial del Espumante se celebra globalmente cada cuarto viernes de octubre, fecha que este año cayó ayer, el 23. Es una oportunidad para rendir tributo a las burbujas en todas sus expresiones, desde los métodos tradicionales hasta las etiquetas más innovadoras que refrescan las copas de todo el mundo.

Por su parte, el Día Mundial de la Pasta tiene lugar cada 25 de octubre. El origen de esta efeméride se remonta a 1995, cuando se celebró el Primer Congreso Mundial de la Pasta en Roma, Italia.

Tres maridajes para celebrar

Para llevar estos festejos a la práctica y descubrir cómo la acidez, el carbónico y la textura de las burbujas potencian los sabores de la pasta, le pedimos al cocinero y sommelier Martín Repetur sus mejores recomendaciones de maridaje.

“En Argentina no estamos tan acostumbrados -consumimos los espumantes más como aperitivo o para el postre- pero junto a las pastas hacen un excelente maridaje. Para muchas comidas son un gran acompañamiento, que incluso funciona a veces mucho mejor que los vinos tranquilos, ya sean tintos, rosados o blancos”, explica Repetur.

Vamos con los sugeridos:

1. Bucatini alla carbonara: un plato reconfortante que no lleva crema de leche ni manteca. Su irresistible cremosidad proviene exclusivamente de la emulsión perfecta entre los huevos (4 yemas y uno entero), el queso curado, la panceta cortada en bastones gruesos y el agua con almidón de la pasta. Se acompaña con queso Pecorino Romano recién rallado finamente (en su defecto, un buen Parmesano o Reggianito).

Tips: el condimento estrella de este plato es la abundante pimienta negra recién molida. Utilizá sal solo para el agua de la pasta. Justo antes de colar los fideos, separá una taza del agua hirviendo de la cocción. El almidón suelto es fundamental para lograr la cremosidad típica de la salsa.

Maridaje: acompañá este plato con un espumante Brut Nature o Extra Brut. Al no tener azúcar añadido, posee la rigidez y frescura necesarias para cortar la grasa de la preparación sin interferir con los sabores intensos y salados de la pasta. Los elaborados a base de Chardonnay o Pinot Noir aportan cuerpo suficiente para no quedar opacados.

2. Penne rigate alla putanesca: un clásico de la cocina napolitana que se destaca por su carácter e intensidad. La salsa es muy aromática, con notas saladas, picantes y ácidas, y se prepara en el mismo tiempo en que se cocina la pasta. Lleva tomates enteros pelados y, triturados, 3 o 4 dientes de ajo picados finamente o aplastados, 5 o 6 filetes de anchoas en aceite, 100 g de aceitunas negras descarozadas y cortadas a la mitad, 2 cucharadas de alcaparras, 1 o 2 guindillas secas (peperoncino) o una cucharadita de ají molido.

Tips: utilizá solo una pizca de sal para la salsa (las anchoas y alcaparras ya aportan mucha) y sal gruesa para el agua de la pasta. Toque final:  espolvoreá abundante perejil fresco picado por encima y serví de inmediato. La auténtica receta italiana no lleva queso rallado, ya que choca con la intensidad marina de la anchoa.

Maridaje: acompañá este plato con un espumante con mucha personalidad, acidez vibrante y fruta fresca. Las burbujas limpian el paladar de la intensa salinidad marina, mientras que la acidez alta compite de igual a igual con el tomate sin opacarlo. El elegido es un Brut Rosé: al estar elaborado con uvas tintas (como Pinot Noir o Malbec), funciona como un gran ecualizador aportando notas de frutos rojos que complementan de maravilla la base de tomate, mientras que su acidez mantiene el plato “vivo” y fresco.

3. Ñoquis de camote con salsa de Gorgonzola: una combinación gourmet espectacular. El dulzor natural del camote contrasta con la intensidad salada y picante del queso azul italiano. La salsa se prepara con 150 g de queso Gorgonzola (o un buen queso azul de intensidad media), 200 ml de crema de leche, 50 g de queso parmesano rallado y 30 g de manteca.

Tips: condimentá la salsa con un toque de pimienta negra (cuidado con la sal, ya que el queso es bastante salado). Al finalizar podés agregar nueces tostadas picadas, que le aportan un toque crocante ideal.

Maridaje: para acompañar estos ñoquis el vino espumante ideal debe buscar un equilibrio sutil entre la dulzura del camote, la untuosidad de la crema y la potencia aromática, picante y salada del queso azul. El recomendado: un Brut o Demi-Sec. El sutil dulzor del espumante hace un “espejo” perfecto con el dulzor natural del camote y, al mismo tiempo, amansa la intensidad picante y salada del queso gorgonzola, creando una armonía agridulce espectacular.

Tres recomendados mendocinos para el brindis, desde $32.000

Kaiken Brut: 70% Pinot Noir – 30% Chardonnay. De color dorado brillante y burbuja fina, presenta aromas de manzana verde, manteca y delicadas notas minerales. Ideal como aperitivo o para acompañar pescados, mariscos, carnes blancas y platos de cocina asiática. Precio sugerido:$32.000.

Kaiken Brut Rosé: 90% Pinot Noir – 10% Chardonnay. De color rosado brillante y burbujas delicadas, despliega aromas de frutos rojos frescos y notas de pan tostado. Ideal como aperitivo, acompaña pescados y mariscos, carnes blancas y platos de cocina asiática. Precio sugerido:$32.000.

Kaiken Millésime 2017: 100% Chardonnay. En nariz aparecen notas de pan tostado, frutos secos y frutas blancas maduras.Ideal para acompañar una amplia variedad de platos, desde pescados y mariscos hasta carnes blancas o preparaciones a base de hongos o trufas. Precio sugerido:$79.000.

Ya sea para una comida en familia o una cena especial, la combinación de pastas y burbujas es una invitación directa a disfrutar de los placeres sencillos pero memorables de la buena mesa. Solo queda elegir la etiqueta preferida, preparar la pasta favorita y brindar por este encuentro de sabores. ¡Salud y buen provecho!