Este martes, la Real Academia Sueca de Ciencias en Estocolmo condecoró con el Premio Nobel de Física al investigador belga Francis Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison de 82 años. Inmediatamente, la noticia fue celebrada en el Observatorio de Rayos Cósmicos Pierre Auger, de Malargüe, por el vínculo que los une y el recuerdo de su visita en 2023 para auditarlo.
El investigador belga es el director del Observatorio de Neutrinos IceCube, que se dedica a detectar neutrinos de alta energía de origen astrofísico. Los neutrinos son partículas extra galaxia que, al ser detectadas, permiten entender el funcionamiento del cosmos.

El Observatorio Pierre Auger, ubicado en el sur provincial, tiene una misión similar. Según uno de sus investigadores, Nicolás Leal, los dos observatorios son “parientes”, según relató en el programa Opinión de LVDiez.
“Los dos (observatorios) tratan de detectar fenómenos de ultra energía provenientes de fuentes extragalácticas. Ambos usan sistemas de detección similares para comprender el origen de las partículas, porque tienen esta extremada energía y en una etapa final entender qué podemos hacer con este conocimiento“, explicó.
El recuerdo de la visita de Francis Halzen a Malargüe
Según contó Leal, a partir del 2025 se renovó el funcionamiento del Observatorio por 10 años más. Para eso, un equipo de investigadores tenía que aprobarlo. Francis Halzen fue uno de los evaluadores que vino a Mendoza, a Malargüe, en el año 2023. “Estuvo haciendo una especie de auditoría junto con otros especialistas de proyectos externos“, contó Leal.
“Dio una charla en el Centro de Convenciones de Malargüe y estuvo en el campo visitando los detectores. Junto a otros especialistas, dijeron que el observatorio tenía potencial para continuar con la toma de datos por 10 años más“, agregó.
Según contó de esos días, fue una semana de visita “muy intensa“. “Recorrieron todas las instalaciones, les explicamos el funcionamiento y los planes a futuro. Hicieron una evaluación y fue muy positiva“, indicó.
Para Leal, la noticia del Nobel este martes les trajo mucha “alegría”.
Observatorios “parientes”
Según explicó Leal, “los neutrinos son partículas subatómicas que casi no interactúan con la materia. Su trayectoria hacia la fuente es muy recta. Si somos capaces de identificar un neutrino, podemos saber con una precisión bastante confiable de dónde vino. Pero es difícil detectarlos.
Los observatorios son parientes porque el IceCube “usa un cubo de hielo para que el neutrino pueda impactar con el hielo, que se emitan unas partículas (fotones) y sean detectados por sensores de luz. En el observatorio nuestro usamos el agua“, explicó.
Según indicó, tanto el hielo como el agua tienen la particularidad de que al ser atravesados por partículas que viajan a extrema velocidad se produce el efecto de la Radiación de Cherenkov, que es un efecto físico que transforma la energía cinética de la partícula en energía lumínica. “Vemos un destello de luz”, aclaró.
“Es un complemento a otras formas de investigación del espacio exterior. Es una astrofísica que permite ‘visualizar’ fuentes de emisión de partículas sin la necesidad de verlas ópticamente con un telescopio. Estamos viendo fuentes generadoras de partículas de alta energía mediante la traza que dejan al llegar a la Tierra. Así se pueden ver zonas calientes donde hay más producción de partículas que otras. Se pueden distinguir zonas productoras de estas partículas, generalmente cuando hay eventos astronómicos violentos como la generación de una supernova“, cerró.
