El riesgo país volvió a ocupar el centro de la escena financiera argentina. El indicador elaborado por JP Morgan superó este lunes los 640 puntos básicos, su nivel más alto en lo que va del año, después de haber marcado en julio un piso de 402 puntos.
La suba refleja un cambio en la percepción de los inversores sobre el riesgo de los activos argentinos y, al mismo tiempo, encarece las condiciones de financiamiento para el país.
Un informe de Fernando Marull y Asociados identifica cuatro factores principales detrás del avance registrado durante los últimos meses.
Un escenario local más complejo
El primer factor aparece en agosto, cuando comenzaron a acumularse señales menos favorables sobre la economía argentina.
El informe menciona indicadores vinculados con una menor actividad económica y los resultados de distintas encuestas, que modificaron las expectativas del mercado sobre la continuidad política del oficialismo.
Ese cambio en las expectativas tuvo impacto sobre los activos argentinos y contribuyó a ampliar la percepción de riesgo.
Tasas altas y contexto internacional adverso
A ese escenario se sumó, durante septiembre, un marco internacional menos favorable.
Según el análisis, las tasas de interés más elevadas en Estados Unidos y un mayor pesimismo entre los inversores a nivel global también presionaron sobre los mercados emergentes y, particularmente, sobre los activos argentinos.
De acuerdo con la estimación del informe, unos 30 puntos básicos de la suba reciente del riesgo país estarían vinculados con el contexto internacional.
La mirada puesta en las reservas y 2027
El tercer factor está relacionado con el frente financiero del próximo año. El informe advierte sobre una menor acumulación de reservas por parte del Banco Central y calcula que podrían faltar alrededor de US$10.000 millones para completar el programa financiero de 2027.
La cuestión vuelve a poner el foco sobre una pregunta central para los inversores: cómo hará Argentina para cubrir sus necesidades financieras y mantener el acceso al crédito en los próximos meses.
La disponibilidad de reservas y la capacidad de refinanciar vencimientos son, en ese sentido, variables clave para las expectativas sobre la deuda argentina.
El factor político y electoral
El cuarto elemento señalado por Fernando Marull y Asociados es el aumento del riesgo político y electoral durante la última semana.
El análisis vincula este movimiento con las expectativas de cara a las próximas elecciones y con el posicionamiento de Axel Kicillof como principal referente opositor.
Así, el mercado comenzó a incorporar con mayor peso el escenario político en sus proyecciones hacia 2027, en un contexto en el que las elecciones pueden tener incidencia sobre las expectativas económicas y financieras.
Cuánto explican los factores locales
El informe estima que, de la suba reciente del riesgo país, alrededor de 30 puntos básicos corresponden al contexto internacional, mientras que más de 120 puntos estarían asociados a factores locales.
La diferencia muestra que, en esta etapa, una parte significativa del movimiento del indicador está relacionada con variables propias de la economía y la política argentina.
El riesgo país había llegado en julio a 402 puntos, el mejor registro de la gestión de Javier Milei, pero desde entonces comenzó una trayectoria ascendente que lo llevó a superar los 640 puntos.
De cara a los próximos meses, el informe advierte que el piso del riesgo país “va en ascenso” y anticipa que el calendario electoral tendrá un peso creciente sobre las expectativas del mercado a medida que avance 2027.
Fuente: agencia NA
