La UTE de empresas Quintana-TSB e YPF comenzarán en octubre una exploración en la formación mendocina en Vaca Muerta, adelantando así su programa de inversiones que beneficiarán a la provincia. El anuncio estuvo a cargo del gobernador Alfredo Cornejo durante su presentación en el foro Energy Summit.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, también estuvo presente en el evento y aseguró: “Se cree que el 30% de la formación está en Mendoza. Para desarrollar Vaca Muerta la clave es la exploración. Estos últimos 2 años hemos tenido un ritmo de licitaciones hidrocarburíferas que ha permitido que hayan 9 nuevas áreas, tanto de exploración como de explotación, hoy concesionadas. Esto hace que se expanda no solo la posibilidad de producir más, a través de las concesiones de explotación, sino también la frontera productiva“.
Según contó la ministra, Quintana-TSB hizo una inversión de 4 millones de dólares en Sísmica 3D. Esa Sísmica le permitió ir confirmando los resultados positivos que también tenía medido el Ministerio, vinculada a la madurez de la formación, profundidad, presión, espesor, etc. “Son los factores determinantes de que en Neuquén hoy existe el boom de Vaca Muerta y que continúan en la provincia de Mendoza“, señaló.
Por eso, la empresa, junto con YPF, ahora se comprometió a una serie de perforaciones. Son 5 pozos pilotos para poder estudiar ese comportamiento de la roca madre bajo el subsuelo a partir de octubre. Unas 3 exploraciones de YPF y 2 de Quintana-TSB. “Quintana tiene un compromiso de inversión de exploración de 44 millones de dólares que si los resultados son buenos y se ratifica lo que vienen viendo hasta ahora, desplegará una inversión contingente (porque ocurre si los resultados son buenos) de más de 1.000 millones de dólares“, señaló Latorre.
Presentaron el proyecto de ley de hidrocarburos
Este viernes, el Ejecutivo provincial envió a la Legislatura el proyecto de ley que pretende actualizar la normativa actual de hidrocarburos, con el objetivo de reforzar los principios básicos vinculados al dominio de la provincia sobre sus recursos hidrocarburíferos.
El proyecto incorpora actualizaciones frente a los cambios productivos, tecnológicos y normativos de las últimas dos décadas, incluida la Ley Bases. “El objetivo es actualizar la norma a las necesidades actuales de una industria que está pasando por una gran reconversión y en la que Mendoza debe proyectarse para los próximos 50 años“, dijo Latorre.
La iniciativa busca sumar herramientas para atraer inversiones y nuevos proyectos, aumentar producción en áreas maduras y generar condiciones para el desarrollo no convencional de Vaca Muerta en Mendoza.
“Necesitamos una legislación que deje seguridad jurídica, tanto para los inversores como, sobre todo, para los mendocinos“, expresó la ministra.
Adjudicaron dos nuevas áreas
En este contexto, Mendoza sumó dos nuevas áreas de exploración con la adjudicación de Río Atuel a Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A. (PCR) y Atuel Exploración Sur a Hattrick Energy S.A.S., otorgadas mediante licitación pública. Entre ambas compañías comprometieron inversiones por USD 6,134 millones durante el primer período exploratorio. Ahora ambas integraron el proceso licitatorio impulsado por la provincia sobre 17 bloques hidrocarburíferos.
Además, ya contaban con antecedentes de interés empresario. PCR había presentado una iniciativa privada para Río Atuel, posteriormente declarada de interés público, mientras que Hattrick había realizado un Acuerdo de Evaluación Técnica (TEA) en Atuel Exploración Sur, con una inversión de USD 325.000 que le otorgó derecho de preferencia en la licitación.
Para Río Atuel, PCR asumió un compromiso exploratorio de USD 3,593 millones sobre una superficie aproximada de 846,62 km². El programa incluye el reprocesamiento de información sísmica 2D y 3D, la perforación y terminación de un pozo exploratorio y trabajos de intervención sobre un pozo existente.
En Atuel Exploración Sur, Hattrick comprometió USD 2,541 millones para una superficie aproximada de 316 km². Los trabajos previstos comprenden el reprocesamiento de 300 kilómetros de sísmica 2D y 80 km² de sísmica 3D, además de la perforación y terminación de un pozo exploratorio de 1.500 metros de profundidad.
