Un robo ocurrido durante el domingo en una casa del barrio privado Las Cortaderas 1, en Guaymallén, volvió a generar movimiento policial este martes, luego de que la propietaria regresara a comunicarse con personal policial porque advirtió nuevos indicios dentro de la propiedad que podrían estar relacionados con el ingreso de los delincuentes.
El hecho se produjo en una propiedad de la manzana K. La víctima, una docente de 56 años, había descubierto que desconocidos habían ingresado a su casa después de provocar daños en una puerta-ventana ubicada en la planta alta. Por ese acceso habrían conseguido entrar al inmueble y recorrer distintos ambientes en busca de elementos de valor.
Entre los objetos denunciados como sustraídos se encuentran 92 dólares, además de una suma estimada en otros 400 dólares en distintas monedas extranjeras, entre ellas euros y pesos chilenos. También fueron denunciados un rosario de Roma confeccionado con rosas, tres cadenas enchapadas en oro, una medalla de oro con la figura del sol, juegos de toallones, una mochila marca Greencool y una caja que contenía distintos elementos de bijouterie.
Pero la investigación tomó un nuevo impulso este martes. La víctima volvió a comunicarse con la Policía después de advertir nuevos indicios en el lugar que no habían sido detectados inicialmente y que, por sus características, podrían aportar información sobre lo ocurrido.
Ante esa situación intervino el Ministerio Público, que dispuso el desplazamiento de personal de Policía Científica para realizar pericias sobre esos elementos. Los especialistas ya habían trabajado en el domicilio durante la jornada anterior junto con efectivos de Investigaciones, realizando las primeras tareas vinculadas con el robo.
En las últimas horas, los nuevos indicios fueron levantados y analizados para determinar si contienen rastros que permitan establecer cómo actuaron los autores o, eventualmente, aportar datos que ayuden a identificarlos.
Cámaras y una pesquisa que apunta al ingreso
Mientras Científica trabajaba sobre los rastros encontrados en la casa, Investigaciones avanzaba con la reconstrucción de la secuencia del robo. Uno de los puntos centrales del caso era determinar cómo llegaron los delincuentes hasta la propiedad y si contaron con información previa sobre los movimientos de sus ocupantes.
En ese sentido, los pesquisas analizan las cámaras de seguridad, tanto las que puedan haber registrado movimientos dentro del barrio como aquellas ubicadas en los sectores de acceso y en los alrededores. El objetivo era establecer si durante el domingo se observó a personas o vehículos que puedan estar vinculados con el ingreso a la morada.
La forma en la que se produjo el acceso también es una de las cuestiones que se intenta esclarecer. Los autores habrían utilizado la puerta-ventana de la planta alta después de provocar daños, aunque buscaban saber si ingresaron directamente desde el exterior o si existió algún otro mecanismo que les permitió llegar hasta ese sector del hogar.
La pesquisa tampoco descartaba revisar eventuales movimientos internos. Al tratarse de un barrio privado, estudiaban no solo qué ocurrió en el perímetro externo, sino también si existió algún dato previo, conocimiento de la propiedad o información que pudiera haber facilitado la elección de la vivienda y el ingreso.
Por la información a la que accedió El Sol, el caso no tenía detenidos por el robo.
