Nació a miles de kilómetros y siglos atrás, bajo el sol del Medio Oriente. En aquel entonces se lo conocía en árabe como “Al-Hasú” (que significa “el relleno”) y era una delicada preparación a base de miel, pasta de almendras y nueces.
Sin embargo, tras su paso por la España del siglo VIII y su posterior desembarco en suelo rioplatense, este dulce completó su verdadera metamorfosis: se vistió de chocolate, se abrazó al dulce de leche y se transformó en una insignia cultural y gastronómica del país.
Hoy, la Argentina devora más de 10 millones de alfajores por día (lo que representa entre 85 y 100 unidades por persona al año). Se trata de un fenómeno imparable que desafía cualquier contexto económico.
Luces y sombras de un boom histórico
En un panorama comercial donde el consumo minorista busca equilibrio, el rubro alfajorero parece vivir una era dorada. En lo que va del año se lanzaron más de 36 novedades y ya conviven más de 100 marcas activas en los kioscos.
Las razones detrás de este consumo récord tienen sus aristas. Por un lado, según la consultora NielsenIQ, la categoría creció un 10% en el mix de chocolates, apoyada sobre la base del año anterior, que ya había registrado un alza histórica de entre el 30% y el 40%.
En tanto, representantes del sector apuntan a un cambio profundo en la rutina laboral. Datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA revelan que el 61% de los trabajadores formales admitió haber omitido alguna comida principal por razones económicas. Así, el alfajor se consolida como una solución rápida, calórica y accesible para atravesar la jornada.

Se viene el Mundial 2026
El fervor por esta golosina tendrá su epicentro, como cada año, en la 5ª edición del Campeonato Mundial del Alfajor, la cita para fanáticos y productores que será este fin de semana largo (15, 16 y 17 de agosto) en el predio BA Ferial (ex Costa Salguero), CABA.
El evento reunirá a más de 120 expositores nacionales e internacionales que dirán presente en tres jornadas repletas de degustaciones y capacitaciones. El momento cumbre será la cata a ciegas donde un jurado técnico de más de 20 especialistas -chefs, chocolatiers e ingenieros en alimentos- evaluará más de 500 alfajores bajo 35 parámetros sensoriales para definir cuál es el consagrado como “Mejor Alfajor del Mundo 2026”.

En la edición del año pasado una creación local –Mhor Mío Chocolate Artesanal– obtuvo dos reconocimientos internacionales en el certamen: Mejor Alfajor Blanco del Mundo y Segundo Mejor Alfajor en Aroma.
Por su parte, el emprendimiento Mendukos, de Guaymallén, también logró dos medallas de bronce con su alfajor negro con dulce de leche, pasas al ron y cobertura premium como Mejor Alfajor Simple y Mejor Alfajor de Autor.
Las novedades que revolucionan las góndolas este año
Este año las marcas no dan tregua con lanzamientos audaces, rescatando sabores tradicionales o apostando al “lujo accesible”.
Entre ellas, la clásica marca Fantoche lanzó su línea “Origen del Alfajor Argentino”, destacando tres identidades regionales: Buenos Aires (chocolate y dulce de leche impregnado de un intenso aroma a café); Andino (masa rellena de dulce de leche y mermelada de frutos del bosque con baño semiamargo) y cordobés (receta tradicional glaseada con dulce de leche).
Además, en alianza con figuras como Joaquín Levinton y la marca “Pescado Raúl”, la firma elevó la vara hacia la categoría gourmet presentando dos colosos de 100 gramos: el novedoso Triple “Red Velvet” y el Super Triple Chocolate.
Por su parte, y en el marco de la celebración de sus 80 años, la tradicional marca Guaymallén lanzó Rubí, una opción diferente con un vistoso envoltorio metalizado rojo. Combina tapas intensas de cacao preto, corazón de membrillo puro y premium y un sutil baño suizo.
En tanto, tras la marea del chocolate estilo Dubái y el pistacho, el mercado local encontró otra tentadora combinación entre la sutileza del dulce de leche con un toque crujiente del maní. Así Arcor lanzó GOAT, que combina baño de chocolate con un relleno que fusiona dulce de leche y pasta de maní. También surgió Otra Cosa, marca emergente que irrumpió en los kioscos con alfajores de generoso relleno.
La última novedad la presentó Barrigón, marca nacida en Monte Chingolo que presentó sus dos “monstruos” de 100 gramos: el Triplazo de dulce de leche y maní y el Triplazo de dulce de Leche y crema.
Hoy el alfajor ya no es solo una pausa dulce en el día: es identidad, motor de innovación, refugio cotidiano y una pasión nacional que este año volverá a coronar a sus campeones en la capital del país.
