Los cadáveres no hablan, pero las evidencias que quedan en ellos pueden aportar información clave para reconstruir qué ocurrió y determinar las causas de una muerte. Ese es uno de los objetivos del trabajo que realiza el Cuerpo Médico Forense.

El tema fue abordado en un nuevo programa de El Sol Investiga, el ciclo conducido por Jorge Hirschbrand y Exequiel Ferreyra, que se emite todos los martes a las 12 por El Nueve Streams y también puede verse on demand en el canal de YouTube de Diario El Sol.

En esta edición participaron Claudia Azcurra, supervisora técnica del Cuerpo Médico Forense, y Eduardo Berté, director del organismo. Durante la charla, explicaron cómo las evidencias encontradas durante una autopsia y los estudios posteriores permiten obtener información sobre una muerte.

Azcurra explicó que uno de los objetivos del trabajo forense es lograr que, a través de esas evidencias, el cuerpo pueda “hablar”. Berté, en tanto, aclaró que la autopsia es solo una parte del proceso y que resulta necesario recurrir a estudios complementarios.

Entre ellos se encuentran la toxicología y la anatomía patológica, que permiten analizar distintas muestras y pueden aportar información para determinar qué provocó una muerte.

Así, cada evidencia puede aportar una pieza para reconstruir lo ocurrido y ayudar a establecer cómo y por qué murió una persona.